jueves, octubre 12, 2006

69 en el 61

El Blues de la Estufa Divina
cumple un año este sábado 14 de octubre...


Con ese motivo y a manera de homenaje, va esta primera entrega de 69 EN EL 61, es decir sesenta y nueve rostros en Ruta 61.

Notarán mis tres queridos lectores que algunos personajes repiten su presencia, a la vez que muchos aún no aparecen. La repetición es simple antojo, mientras que las ausencias se deben a falta de tiempo. Sin embargo, todos los actores del Hoochie Coochie Bar pronto verán su rostro en esta serie.

Vaya, en particular, un abrazo intenso a Lalo Serrano (dueño de Ruta 61) por su talento, su fuerza, su dedicación y su valor.


¿Cuándo terminó el pasado y cuándo comenzó el presente?
¿A qué horas comenzaremos a vivir el futuro?
Primera Parte


Atados a la naturaleza, estamos condenados a un presente perpetuo, a una serie de instantes que se sustituyen sin remedio, sin descanso. Nadie puede quedarse en el momento anterior ni trasladarse al momento siguiente, entre otras razones porque ambos lapsos no existen. ¡No existen! La gravedad filosófica de esta afirmación (la no existencia de planos temporales contiguos) es tal que, al asumirla radicalmente, nos obliga a rediseñar nuestros principios éticos y morales, incluso nuestras posiciones estéticas.

Pensemos en la fotografía...

Las imágenes fotografiadas (fijas o con movimiento) son remedos, artificios, farsas de luz y dígitos; no nos convencen, son teatro de sombras, indicios de algo que la memoria se encarga de reconstruir (que yo estoy en esa foto es tan cierto como que ese vino consagrado es la sangre de Cristo: en ambos casos, la fe es el único aval).

Pensar el registro de imágenes (fijas o en movimiento) como máquinas del tiempo es malinterpretar su valor. Por eso, a poco de haber surgido, la fotografía y el cine, que nacieron con la pretensión del apunte histórico, se resguardaron en los perfumados jardines del arte, ahí donde todo tiene permiso, ahí donde los hechos objetivos no importan, ahí donde la mentira nos sorprende con la verdad. La época de la nouvelle vague y del cinema verité fue refrescante, un gesto de rebeldía, como lo fue el naturalismo de Zolá, pero no resolvió el asunto; tampoco lo hizo el neorrealismo italiano: Ladrón de bicicletas es una obra de arte, pero no un hecho real (ningún hecho real fotografiado o filmado permanece como tal, sino que se convierte en otra cosa, en signo).

Continuará.

5 comentarios:

Tlacuiloco dijo...

¿chela lora entre tus fotos?
¡CHELA LORA!!!
por dios, hermano...quita a esa bruja de ahí.
Este comentario, por supuesto lo eliminaras. No me importa.
Pero por el prestigio de tu Blog, de tu nombre...no le faltes el respeto al respetable.
Me dio gusto ver a todos en tu slide...pero la chela brinca.

ErosGod1 dijo...

No existe el ayer ni el mañana; todo es un constante ahora.

Non lo dico Io, ma non ricordo chi lo ho detto.

Saludos.

ErosGod1 dijo...

Chela la milagrosa...

Domino el espiritu desmadroso del Lora, hasta lo inscribio en la misma secta cristiana a la que asiste Yuri; y ademas lo hizo guadalupana...

Santas mentadas de guadalupana madre se escuchan ahora en los conciertos del Tri, donde la banda día a día cambia la agresion marginal por una esperanza de justicia divina; el mismo cuento antiguo ya del intercambio de espejitos brillantes por dinero.

Pero existen algunas cosas que siempre me han impedido depositar el Tri en el cesto de basura correspondiente; no lo sabía completamente, hasta que en Ruta 61, en uno de los conciertos de Mr. Branch lo descubrí y lo coantaté en el mismo sitio entre charlas y momentos de atenta audencia; los músicos del Tri estan muy por encima del dominante ego de la pareja rocan_rollera.

Saludos a los Aguilares.

Carlos_Muro dijo...

Y sin embargo, somos nuestra memoria.

Deux ex machina dijo...

"si me preguntan que es el tiempo, no lo se, si no me lo preguntan si lo se" decia San Agustin al ser cuestionado respect a su concepcion del tiempo, y lo ampliaba con "es la experiencia de eso que llamamos presente"

El tiempo encierra tal vez el misterio mas grande del universo, comprenderlo tal vez no esta en nosotros, no podemos o simplemente "el Arkitekto" asi lo decidio.

La fotografia es una extencion de los sentidos, parte del principio del ojo y como el cerebro capta las imagenes a travez de el, al exterioprisar ese principio y otros tal vez podamos comprendernos mejor, en vez de comprender al mundo que nos rodea. El tiempo nos aglutina en esta mezcla pictorica que es la vida, y el movimiento deriva todas las formas.

Observamos a travez de la memoria el pasado, y observamos a travez de la imaginacion el futuro, lounico que existe es la experiencia del presente.

He estado alejado un poko de la realidad y de lo virtual, pero aki seguimos leyendo.

saludos resonantes!