martes, diciembre 09, 2008

Luiz Márquez en Mágico

Cuando podemos salir de los cuadros
o de los círculos o rutinas o qué se yo…
Cuando podemos ser, eso me gusta.
LM



Acabo de recibir carta de Luiz Márquez, líder del movimiento MEZCAL y miembro prominente de The North Sea Coyotes. Con su permiso, transcribo sus palabras a continuación:

¡Hola, estimado Agustín! Mira, aquí andamos… recordándote y saludándote. Aprovecho para disculpar el silencio y mi retraso en agradecer tu amable artículo. ¿Sabes? Hemos cruzado un par de tormentas, pero a Dios gracias seguimos de pie y como siempre tratando de ser. Saldremos en unos días hacia USA, para algunas sesiones. Al término de nuestro compromiso, viajaremos a México. Espero tener la oportunidad de encontrarte y de tomarme un café contigo. Ayer toqué con Bruno en Holanda, un poco lejos de casa, ya en la frontera con Alemania, un lugar muy agradable (¡solamente music lovers!). El jueves pasado toque con mi ensamble dos conciertos intensos en el Museo Real de Arte e Historia, en la ciudad de Bruselas. Estas dos últimas semanas comenzó a volar el águila. Así que ya estamos encarrilados nuevamente. Con estas palabras te mandó también uno de los temas que tocamos en México, Guardian Angel. Lo grabe con mi MD. El sonido no es excelente, pero es de corazón y trae la memoria de los buenos momentos que pasamos en Mágico hermoso. Aún no hemos grabado con los Coyotes, pero en 2009 vamos a hacerlo. Recibe un fuerte abrazo y mucha música. Por favor, da mis saludos a Lalo, a tu sobrinita y a todo el personal del Ruta. Luiz.

Me dice Luiz, en un segundo mensaje, que viene a pasar las fiestas decembrinas con su familia, así que sera difícil organizar por ahora un concierto en Ruta 61. Sin embargo, él regresa en mayo de 2009, para presentar obra suya con su ensamble. Estaremos pendientes. De cualquier manera, le he guiñado el ojo para ver si en algún momento del año próximo nos atrevemos a hacer algo juntos. Tengo ganas de montar con él y con Renato, su hijo, algunas canciones para Confieso que he soñado, el segundo disco en homenaje a Nuestro Señor Gerardo, quien este próximo 21 de diciembre cumple un año de haberse ido a vivir a los jardines de Tonatiuhichan. Porque NSG es un guerrero muerto en la batalla. Todavía no se convierte en ave, pero sé que más temprano que tarde se alimentará del néctar de las flores que brotan en la Casa del Sol.

Parte de mi respuesta

¡Luiz! ¿Vienen a México, entonces? Apenas lleguen, avísame y los invito a comer en un lugar agradable y de cocina exquisita: el Groove se llama. Hasta hace un año, ese lugar ofrecía comida austro-húngara y se llamaba Los Caprichos del Emperador, pero su dueña (una lindísima mujer llamada Renata) decidió traspasarlo a dos amigos míos, argentinos ellos, quienes lo convirtieron en un espacio acaso más à la mode pero igualmente bonito. Además, la música que se escucha en el Groove siempre me pone de buenas. Ya tendré el gusto de invitarlos a comer en ese lugar (donde, a propósito, acaba de estar John Malcovich, quien vino a México a dirigir una obra de teatro). Es muy fácil llegar: se encuentra en el número 9 de la calle Citlaltépetl, entre Ozuluama y Ámsterdad. ¿Cómo está Bruno? Fíjate que nos encontramos en Facebook (no sé si conozcas esta nueva manera de crear redes sociales). Dale mi saludo afectuoso. Un abrazo de larga duración, como los discos de nuestra adolescencia. Agus. P.D. Guardian Angel, lindísima, preciosa, chula de bonita. Con tu permiso, la subo a esta bitácora.

martes, diciembre 02, 2008

¡Vuelve Male Rouge a Ruta 61!

MALE ROUGE
Pasión al rojo vivo
4 y 5 de diciembre
Ruta 61

El pasado 26 de noviembre se cumplieron dos años de que
Male se despidió de Ruta 61 con un concierto memorable, acompañada de Vieja Estación y en medio de la admiración, el cariño y el agradecimiento de la gente. Ahora, volveremos a tener a Male.

Male Rouge, nacida en Buenos Aires, Argentina, es conocida por los parroquianos de Ruta 61 desde que el bar abrió sus puertas, a mediados de 2004. Venía ella de haber pertenecido al grupo Años Blues, y su talento fue inmediatamente aprovechado tanto por Eduardo Serrano como por Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón, bandas de casa que no dudaban en invitarla con frecuencia al escenario, para solaz y alegría de todos.

A Male podrás escucharla en vivo, lector hambriento, este jueves 4 de diciembre. Y al otro día (viernes 5 de diciembre) veremos a la misma Male unirse a Las cinco ya van a dar, quinteto de mujeres que tejerán sus voces para nuestro deleite y nuestra alegría.

lunes, diciembre 01, 2008

Una habitación propia

El pasado jueves 13 de noviembre tuve la oportunidad de asistir al nacimiento de un interesantísimo proyecto musical. Convocadas por Eduardo Serrano, cinco mujeres se reunieron en Ruta 61 con el propósito de encontrar puntos de confluencia y establecer un espacio colectivo para la manifestación entretejida de sus voces: Brenda Cifuentes, Adriana Larrañaga, Claudia de la Concha, Carmen Gómez Barroso y Malena Fonrouge.

Más que banda, será una troupe de escuinclas dispuestas a entretejer con música sus experiencias y sus habilidades. Y será Machy Madco -músico argentino radicado en México- el encargado de conducir la orquesta sobre la que ellas desplegarán sus alas.

El repertorio del quintento es variopinto: Janis Joplin, Koko Taylor –vía Susan Tedeschi-, Chip Taylor, T-Bone Walker, John Fogerty, Stevie Wonder, James Brown, B.B. King, Leiber y Stoller, Big Bill Broonzy (si hemos de adjudicar a alguien Rock me baby), Otis Redding (vía Aretha Franklin), Tom Hambridge, Steve Ray Vaughan, Little Richard, Cooley y Davenport (vía todo el mundo), Steve Winwood, Jagger y Richards, Robert Palmer, Bill Withers, Mack Rice (¿vía The Commitments?), Tracy Chapman, etcetera.

Y si bien hay blues en este proyecto, creo que el interés real del quinteto -a juzgar por su repertorio- es el de explorar las consecuencias del género a través de diversas expresiones musicales de la segunda mitad del siglo XX.

Escucharemos canciones entrañables, como Me and Bobby McGee, Voodo Woman, Wild Thing, Stormy Monday, Proud Mary, Superstition, I feel good, The thrill is gone, Hound dog, Rock me baby, Respect, Mr. Benz, It hurts so bad, Pride and joy, Miss Anne, Fever, Gimme some loving, Honky Tonk Women, Addicted to love, Baby what you want, Billie Jean, Ain´t no sunshine, Mustang Sally, Hard to handle, Hit the road Jack, In the midnight hour y I shot the sheriff, entre otras.

Tuve el atrevimiento de sugerir dos nombres para este colectivo femenino, pero creo que seré olímpicamente ignorado.

UNA HABITACIóN PROPIA
Cinco mujeres tejen sus voces

La frase hace referencia directa a un gran libro de Virginia Woolf (1882-1941), extraordinaria escritora inglesa asociada a los mejores momentos del feminismo histórico. A room of one´s own es el título original, pero la traducción al español nos permite captar la esencia y el sentido: Una habitación propia, ensayo sobre la necesidad de la mujer artista -Woolf se refiere a las escritoras- de obtener verdadera independencia para dedicarse a lo suyo.

Pero la habitación propia no es Ruta 61, sino el colectivo en sí. No se trata de decir: ¡Ahora tenemos dónde tocar, gracias a nuestro querido amigo (varón) Eduardo Serrano y a nuestro querido amigo (varón) Machy Madco! Porque entonces estaríamos repitiendo el conocidísimo esquema de las damas libres cuyos proyectos son concebidos, sostenidos y coordinados por caballeros. En este caso, ni Eduardo Serrano, ni Machy Madco ni quien esto escribe entrarán a la habitación propia (la soberanía y la libertad de cinco mujeres que, a partir de ese espacio conceptual ofrecen su manera de entender la música). Nosotros, los muchachos, seremos jardineros, choferes, perros guardianes, pintores de exterior, lava-ventanas, correveidiles. Eso y nada más.

Por otro lado, Óscar Fernández (baterista ex-miembro de la extinta Mamá-Z) me dice que Una habitación propia no funciona como nombre del proyecto porque, según él, pocos han leído a Virginia Woolf. Mi respuesta es inmediata: ¡Qué importa! Olvidémonos de Virginia Woolf, quedémonos con el concepto (una espacio de libertad e independencia para la expresión de cinco mujeres). Además, con esa lógica (la supuesta poca fama pública del libro de la escritora inglesa) muchos hubieran desistido de llamarse como se llaman:

1. ¿Cuántos habían leído a Dylan Thomas cuando Bob Dylan eligió ese nombre artístico?

2. ¿Cuántos habían escuchado a los bluseros Pink Anderson y Floyd Council cuando apareció Pink Floyd?

3. ¿Quién había leído a Aldous Huxley o a William Blake cuando surgen los Doors? (a propósito, sólo conozco a alguien que tenía entre sus libros una buena edición de The Doors of Perception: Nuestro Señor Gerardo, mi gemelo precioso, el líder y fundador de Las Moscas de Metepec recientemente fallecido). ¿Quién había probado entonces la mescalina? Lo más fuerte que yo probé en los sesenta fue un pastelito que se llamaba Castorcitos: pasados con Coca-Cola se volvía una experiencia psicodélica.

4. ¿Quién se ha acercado a Bardo Thodol, de Padma Sambhava (siglo VIII), el libro tibetano sobre el arte de morir, antes, durante o después de que Lennon cantara pasajes de él en Tomorrow Never Knows?

5. ¿Quiénes de los admiradores de The Velvet Underground han leído a Michael Leigh para saber de dónde viene el nombre de la banda?

6. ¿Quién se ha preocupado por leer David Coperfield, de Charles Dickens, para conocer a Uriah Heep, uno de sus personajes?

7. ¿Cuántos de los que tuvimos el primer LP de The Alan Parsons Project habíamos leído a Edgar Allan Poe? ¡Por lo menos haber visto alguna película de Vincent Price!

Lo que quiero decirte con esto es que el nombre de una banda debe reflejar de una u otra manera la personalidad de sus miembros, en este caso miembras (Fox dixit) Y creo que el nombre de un quinteto de mujeres debe hacer referencias a su condición de género, sin caer necesariamente en el activismo político ni en el chauvinismo a ultranza.

LAS CINCO YA VAN A DAR
Música desde el otro lado de la cama

Malena Fonrouge

El próximo 26 de noviembre se cumplirán dos años de que Male se despidió de Ruta 61 con un concierto memorable, acompañada de Vieja Estación y en medio de la admiración, el cariño y el agradecimiento de la gente. Ahora, volveremos a tener a Male.

Male Rouge, nacida en Buenos Aires, Argentina, es conocida por los parroquianos de Ruta 61 desde que el bar abrió sus puertas, a mediados de 2004. Venía ella de haber pertenecido al grupo Años Blues, y su talento fue inmediatamente aprovechado tanto por Eduardo Serrano como por Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón, bandas de casa que no dudaban en invitarla con frecuencia al escenario, para solaz y alegría de todos.

Claudia de la Concha

A Claudia la conocí en 2002, cuando Las Señoritas de Aviñón tocaban una vez por semana en el New Orleans. En aquellos días, ella participaba sólo en una parte del espectáculo. Claudia era entonces una muchachita tímida de voz apenas perceptible y de mirada escondida que, sin embargo, agradaba al público con su interpretación de The spider and the fly. Y desde entonces su voz comenzó a crecer, a madurar, a tomar forma, a cobrar un estilo.

Cuando
Ruta 61 abrió sus puertas, Claudia se integró a la banda Matera, sin dejar de cantar de vez en cuando con Las Señoritas de Aviñón. Pero Matera se desintegró y su cantante quedó a la deriva, sin más asideros que los que le ofrecieron ocasionalmente amigos que la admiran y la quieren profundamente (Lalo Chico, Octavio Soto, Vieja Estación y las mismas Señoritas de Aviñón). Gracias a esos momentos, demasiado esporádicos, los parroquianos de Ruta 61 pudimos satisfacer –así fuera frugalmente- el hambre que teníamos de Claudia. Sin embargo y para mayor gloria de la vida, ella reunió a varios músicos de prestigio y formó Un perro andablues, banda que dio su primer concierto el 4 de agosto de 2007.

Carmen Gómez Barroso

Carmen es una mujer de voz encantadora: dulce y apacible en la conversación, pero vehemente y vigorosa sobre el escenario. Con ella, los miércoles de jam session en Ruta 61 se han enriquecido significativamente (siempre gracias a la coordinación musical de Machy Madco). De ella supe por Elisa, mi sobrina, quien cierta noche llegó a la casa para decirme, con la sonrisa de la satisfacción absoluta: ¡Tienes que escuchar a Carmen! ¡Canta como hay que cantar!

Machy Madco

Fue el miércoles 19 septiembre de 2007 cuando conocí a Machy Madco, y desde entonces no me canso de repetir lo que alguna vez escribí sobre este bajista argentino: músico impecable, soberano del ritmo y la armonía, con un profundo conocimiento del valor de los silencios y de la pausa repentina, Madco es un músico que de veras sabe timonear, es decir, no es un bajista que se esconde y cubre las apariencias con simples marcas de tiempo, sino alguien que, con la pericia de los sabios, asume el compromiso de llevar a la banda de una orilla a la otra, sin grietas, sin naufragios, sin hacer agua, y aun se da tiempo de recrearse en la melodía, esa bendita conciencia plástica de la música.

Adriana Larrañaga

El principio de la historia musical de Adriana, por cuyas venas corren sangres argentina, chilena, uruguaya y peruana, coincide con su estancia de cuatro años en Argentina (1997-2001), donde formó parte de una banda cordobesa-porteña. Luego, al regresar a México –y sin dejar de cantar-, retomó su oficio de actriz (pertenece, a propósito, a una familia de actores). Actualmente, trabaja con su pareja (Edher Corte, músico también, excelente baterista) en la masterización de su primer disco (Xelba/Sound), un álbum lleno de fusiones y mezclas.

Me falta hablar de Brenda Cifuentes, así como de los músicos liderados por Machy Madco. Lo haré en la siguiente entrega.


jueves, noviembre 13, 2008

lunes, noviembre 10, 2008

martes, noviembre 04, 2008

Método práctico para no sentir frío

Directamente desde Madrid…
¡Vuelven Emiliano Ruiz
y Los Reyes del K.O!

Ruta 61 / 7 y 8 de noviembre


Parece que nacieron juntos…
Sugar Blue


¡Tienen fuego en el culo!
Guitar Crusher

I just finished listening to Los Reyes Del K.O.
and it is SMOKING! Great tunes and great playing.
I love it. Good for you guys!
Charlie Musselwhite

¡No importa si hace frío! Sigue estos sencillos pasos y ríete del clima:

1. Utiliza ropa adecuada.
2. No te mojes más que para bañarte.
3. Resguárdate del viento en un bar de blues (en esta ciudad sólo hay uno).
4. Ingiere con tu bebida un exquisito platillo caliente preparado por nuestra chef Daniela Orta.
5. Dedícate a escuchar blues en vivo.


Te damos cobijo y calor desde el miércoles y hasta el sábado:

Miércoles 5 de noviembre
Jam Session con Machy Madco
¡Súbete al escenario con músicos de verdad!

Jueves 6 de noviembre
Blues y Sombra

Viernes 7 de noviembre
Emiliano y Los Reyes del K.O.
Abre: Las Señoritas de Aviñón
Cover: 150 pesos

Sábado 8 de noviembre
Emiliano y Los Reyes del K.O.
Abre: Vieja Estación
Cover: 150 pesos


¡Y prepárate para la semana siguiente,
porque la guerra contra el frío sigue!

Steve James & Del Rey
Hot Guitars, Cool Songs
Viernes 14 y sábado 15 de noviembre

miércoles, octubre 08, 2008

Te convido a creerme cuando digo 19 de diciembre


I

Entre café y pastillas de omeprazol,
güisquis y leche deslactosada,
vino tinto y pedacitos de manzana,
yo te quiero mujer
porque me ayudas a soportar
a este gobierno espurio y neoliberal,
que me ha obligado a desayunar,
en lugar de chilaquiles, All-Bran.
Gerardo Aguilar Tagle / 21 de junio de 20007


II

El domingo 1º de julio me voy a caminar del Ángel al Zocalo. Tengo la ilusión de encontrarme con todos, y luego refugiarnos en alguna cantina y , entre besos y abrazos, animarnos y sonreir. Bueno, ya saben, allá nos vemos. Vamos a andar.
Gerardo Aguilar Tagle / 21 de junio de 20007


III

El sábado 18 de diciembre de 1993, en casa de Paco Barrios, Gerardo nos sorprendió con un augurio que entonces pareció la baladronada de un borracho: Ya se viene el alzamiento de los indios, cabrones, y tenemos que estar con ellos.

Todos estábamos pasados de copas, y los pasillos y escaleras que nos sacaban del pent house del Mastuerzo se convirtieron en una estructura de Escher. Haus der treppen, dije yo mientras cruzaba el espeso bosque de mariguana. De cualquier manera y a pesar de nuestro estado de iluminación artificial, no entendimos lo que Gerardo estaba diciendo: ¿Alzamiento, indios? ¡Estás muy pedo, ya vámonos!

Quince días más tarde, nos amanecimos con la irrupción del EZLN en la cruda realidad de 1994. Ése era Gerardo: una cajita de premoniciones que se abría con alcohol.


IV

El 21 de junio de 2007, seis meses antes de abandonar su cuerpo y entrar en la eternidad (whatever that means), Gerardo dibuja y escribe en su bitácora Te convido a creerme cuando digo futuro, título que –por supuesto- alude a los primeros versos de la canción de Silvio Rodríguez y que, por eso mismo, es una declaración de optimismo y de esperanza… pero también una invitación a la resistencia.

Además de los dibujos en los que Gerardo retrató lo que sucedía en las calles en 2006, publicamos aquí un hallazgo reciente de Marugenia: un papel con la brevísima crónica de una tarde en el Sanborns de los Azulejos.

Muchos de quienes ahora leen estas líneas acaso rechacen –con la razón o con las vísceras- el empecinamiento y la toma de partido de mi gemelo precioso en aquellos meses (y hasta su muerte). Sin embargo, creo que todos debemos reconocer en Gerardo a un hombre ataviado con la verticalidad y la congruencia del espíritu honesto: tuvo muchas y diversas gracias, aunque las más notables fueron el optimismo, el vigor, la alegría y la vehemencia, virtudes que si en el adolescente y en el joven resultan conmovedoras, en el hombre de 52 años corren el riesgo de convertirse en objeto de burla y de conmiseración por parte de las buenas conciencias y de quienes ya decidieron que es más conveniente dejar las cosas como están.

Sea como sea, Gerardo vivió obsesionado con la posibilidad de una revolución. Pero no era un teórico ni un militante partidario, sino un fan kitsch: coleccionaba la revista Sputnik, leía con pasión textos del Che y dibujaba en los márgenes de su ejemplar del Manifiesto Comunista melenudos, mujeres desnudas, signos de paz y amor, la lengua de los Stones… y comentarios de aprobación. Recuerdo uno en especial, a la altura de un párrafo muy conocido:

Por su forma, aunque no por su contenido,
la lucha del proletariado contra la burguesía
es primeramente una lucha nacional.
Es natural que el proletariado de cada país deba acabar
en primer lugar con su propia burguesía.


Al lado de dicho párrafo, una frase muy de Gerardo, escrita con tinta violeta: ¡A Wilbur!
Es la vida de este hombre la que vamos a celebrar el próximo viernes 19 de diciembre, con la presentación oficial de Yo soy la mosca (disco con canciones de Gerardo) y la presencia de sus bandas ideales: Las Moscas de Metepec, Los Alacranes de Xiutepec y Las Cuijas. Además, dos invitados especiales: Flavia Josefina Ilizaliturri Landizeta y Bugalú Peniche.

Anota en tu agenda, lector sin memoria: viernes 19 de diciembre, Ruta 61.

domingo, septiembre 28, 2008

In memoriam

Otro grande cruza el río

Paul Newman
(1925-2008)
Esta tarde veré por enésima vez Cat on a hot tin roof.

sábado, septiembre 20, 2008

9 meses sin ti


Ya nada es lo mismo sin ti.
Nos vemos al rato.

1982 fue compuesta por Marugenia Sámano Valenzuela y Gerardo Aguilar Tagle con motivo del entonces inminente nacimiento de su hijo Jerry Damage.

Lo que se escucha es un ensayo en Ruta 61, en marzo de 2008. Bugalú Peniche enseña a Tomy Duane la estructura de la canción. Sin embargo, hay que advertir que en la versión que aparecerá en Yo soy la Mosca quien canta es Ezequiel Espósito, y las guitarras son de Octavio Herrero y Santiago Espósito. Así que esto es sólo un ensayo (que no cunda el pánico).

viernes, agosto 29, 2008

Carta y música de Luiz Márquez

Gante, Bélgica, a 29 de agosto de 2008

Estimado Agustín:

¡Hola! Espero que al escuchar y leer este mensaje todo se mueva como lo sueñas. Aquí te saludo. Mira que tiene rato que te quiero escribir, pero -como siempre- el tiempo nos devora a cada instante y sólo nos da oportunidad de hacer lo limitado para seguir de pie.

Quería enviar esto desde tu nota sobre Stockhausen.

Enlaces de Referencia

Stockhausen I
Stockhausen II
Stockhausen III

Sigue la carta de Luiz

¿Sabes? Yo trabajé dos años en el IPEM (Institute for Psychoacoustics and Electronic Music) en el Departamento de Musicología de la Royal Ghent University. Por eso estoy familiarizado con la música de Xenakys, de Stockhausen, de Julian Carrillo... No trabajo más con ella, pero sé de lo que se trata.

En el instituto sigue trabajando el Dr. Dirk Moelants, y él toca Viola de Gamba. A él lo conocí en el IPEM, y lo invité a grabar conmigo la pieza que te envío y la cual es composición mía. El título es Llorando en la Niebla. La grabé en el Museo de Bellas Artes de esta ciudad.

¿Por qué coincide? Por tu preocupación y reflexión por la muerte (la despedida). Espero te guste y te ayude hacer ligera la carga. Un abrazo y mucha música.

Luiz

PS: Por favor, da mis saludos a Lalo, a José Luis , a tu sobrina Elisa, a las Señoritas de Aviñón, a Vieja Estación y al personal del 61.

Mi respuesta a Luiz

¡Gracias, Luiz, por tus palabras y por el bálsamo de tu música! Llorando en la niebla es ungüento que alivia, y su pertinencia va más allá del placer físico. Al escucharla por enésima vez (llevo todo el día con ella), recuerdo al Chateaubriand de El Genio del Cristianismo: lo bueno es verdadero, y la verdad se muestra en la belleza; ética y estética se unen para alcanzar -para crear- a Dios. ¡Qué paradoja, Luiz! Llorando en la niebla se vuelve faro de halógeno y me ayuda a caminar en la bruma.

Y a propósito del instrumento del doctor Moelantz, déjame contarte que hace dos años compré un disco con música de Marin Marais (Pièces de viole, Vol. 2), interpretado por Jérôme Hantaï y Alix Verzier (quienes son acompañados en el clavecín por Pierre, hermano de Jêrôme). Marais es un francés de los siglos XVII y XVIII, famoso por su obra para viola de gamba y por su calidad interpretativa en dicho instrumento. Desde 1679 hasta su muerte, fungió como Ordinaire de la Chambre du Roy por la Viole de Luis XIV.

Imagina a Marais en la recámara del Rey Sol: tu tocayo desayuna envuelto en las nubes producidas por la viola de don Marin, y la música lo ayuda a sobrellevar una fístula en el ano (te recomiendo, a propósito, leer El culo de Luis XIV y su influencia sobre la historia de la música). Será porque este instrumento tiene la misma tesitura del violonchelo, y ello le permite generar una música profundamente melancólica, de dulzura incomparable, como para acercarse lentamente a la ventana, en un día gris de lluvia lenta, y recargar el rostro en el vidrio obnubilado; tejer pensamientos tristes.

Lo curioso es que las pequeñas piezas del alumno de Jean-Baptiste Lluly, así como tu hermosa Llorando en la niebla, logran conducirnos también al otro lado del corazón, ahí donde anida la más pacífica de las alegrías (supongo que por eso Luis XIV encontraba con Marais alivio a los dolores de su culo maltratado, y supongo que por eso mismo yo encuentro con tu regalo un consuelo a los tormentos de mi alma agrietada).

Mis besos y mis abrazos. Saludos a Renato y a Bruno.
Luiz Márquez, compositor y líder de Mezcal, movimiento musical basado en la fusión de raíces étnicas con el jazz, y en el uso de instrumentos como el huéhuetl, el teponaztle, las conchas de tortuga, los caracoles marinos y las ocarinas, entre otros. Después de diferentes experiencias musicales en Europa, Luiz Márquez decide regresar a sus raíces (México, sus indígenas, sus paisajes, sus costumbres, su música) y concentrarse en el Etno Jazz, donde fusiona la sofistificación de las ciudades y sus propias raíces indígenas. Su música es la clara relación entre el norte y el sur, donde la magia de la tradición y el blues se entrelazan remarcando la relación entre la naturaleza y el hombre. Hace apenas tres meses, en mayo de este año, Luiz Márquez ofreció en Ruta 61 tres bellísimos conciertos, junto con su talentoso hijo, Renato Márquez, y el genial compositor Bruno Deneckere (el trío se presentó como The North Sea Coyotes).

Dirk Moelants nació en Amberes (Bélgica) en 1971.

Cursó estudios de musicología en la Universidad de Gante y trabajó como investigador en el Instituto de Psicoacústica y Música Electrónica (IPEM) del Departamento de Musicología de la misma universidad. Otuvo el doctorado en 2002 con la disertación Un modelo de percepción del ritmo aplicado a la música del siglo XX. Fue
alumno de viola de Wieland Kuijken en el Conservatorio Real de la Haya.

martes, julio 22, 2008

La fiesta inolvidable

¡Es nuestro bar, es nuestro restaurante,
es nuestra música, es nuestro Ruta 61!



LAS SEÑORITAS DE AVIÑÓN VIEJA ESTACIÓN CLAUDIA DE LA CONCHA Y UN PERRO ANDABLUES CHARLES MACK MACHY MADCO LA DALIA NEGRA MALE ROUGE VÍCTOR MÉNDEZ Y DOMICILIO CONOCIDO CLAUDIA OSTOS PANGEA SAMMY BOY Y SUS BLUESMAKERS LARIFER HERNÁN HECHT Y X-PRESSION LALO CHICO CANNED HEAT PHIL GUY GILES COREY LUNA BLUES MUD MORGONFIELD GUITAR SHORTY KATHERINE DAVIS WILLY BIG EYES SMITH MOJO BUFORD REAL DE 14 JOSÉ CRUZ JAVIER BÁTIZ EL CHARRO Y LOS MOONHOWLERS COLECTIVO ZEBRA GUADALOOP WORK IN PROGRESS BILLY BRANCH JOHN MARKISS DEITRA FARR LUIS ROBINSON THE NORTH SEA COYOTES DAVE SPECTER CARLOS JOHNSON PEACHES STATEN LURRIE BELL SHARON LEWIS ÁNGEL DMAYO ROSY CERVANTES LOS PECHOS PRIVILEGIADOS BLUES Y SOMBRA VINO LOUDEN BETSY PECANINS GUILLERMO BRISEÑO FOLLAJE SALIDA DE EMERGENCIA GRANA LOUISE ALONSO ARREOLA ALEX OTOALA EMILIANO JUÁREZ Y LOS 3,000 HOMBRES LOS REYES DEL K.O. WALKING BLUES MAX CABELLO AKA ALAN DERBEZ FEDERICO LUNA RAFAEL HERRERA JAIME LÓPEZ LOS GATOS MONTSE REVAH ALEJANDRO MARCOVICH BIG BAND JAZZ DE MÉXICO HARLAN TORSON JEFFERY JAMES MARTY BLINDER MELVIN SMITH RADIO BLUES OSAMU MENÉNDEZ DEL WATER RIBAIBAL MATERA IVÁN LOMBARDO HEBE ROSELL SHIRLEY JOHNSON ZORA YOUNG LONNIE HARRISON SAM LAY NICK CHARLES MOSE RUTUES DON FUNK WICHILI McCOY LAS BLUSAS...

¡Ruta 61 cumple 4 años!

y con Sharon Lewis, vamos a celebrar en grande.


Protagonista central de los más explosivos espectáculos de blues de Chicago, Sharon Texas Fire Lewis (Fort Worth, 1952) está ligada a nombres fundamentales y fundacionales del género, desde Koko Taylor hasta Billy Branch, pasando por Son Seals, Robben Ford y Melvin Taylor, ya sea porque ella ha abierto sus conciertos o porque, incluso, ha sido integrante de sus bandas.

Asimismo, durante poco más de una década, su voz se ha escuchado en los clubes más importantes de Chicago (el Kingston Mines, el Buddy Guy’s Legends y el Rosa’s Lounge, entre otros) y en diversos festivales alrededor del mundo (en 1998, por ejemplo, realizó una larga gira por varios países de Europa con la Next Generation Band).

Entrado el nuevo siglo, Sharon se incorporó a la banda de Billy Branch (The Sons of the Blues), y el público pudo entonces comprobar la grandeza de su voz. Cada vez que se presenta en alguna ciudad del mundo, la crítica local manifiesta de manera entusiasta sus propios reconocimientos, como fue el caso, en marzo de 2001, de Liberec, ciudad checa que nombró a Sharon la vocalista del mes. En la misma capital del blues, el Chicago Reader otorgó a Lewis el Critics Choice que da este semanario a lo más relevante de la escena local.

Hoy, Ruta 61 puede decir con orgullo que un porcentaje importante de The Sons of Blues ha pisado su escenario: Billy Branch, Lurrie Bell, Carlos Johnson… y ahora Sharon Lewis.

Con el propósito de garantizar la calidad original de Sharon Lewis, la cantante estará acompañada por miembros de Vieja Estación, banda argentina que ha demostrado no sólo talento y calidad, sino, además, una sorprendente capacidad para sostener el alto nivel de músicos de la estatura de John Markiss, Billy Branch, Peaches Staten, Grana’ Louise, Dave Specter, Lurrie Bell, Carlos Johnson, Phil Guy y Deitra Farr, entre otros.

José Luis Sánchez, tecladista de Vieja Estación, no pierde el tiempo: aquí lo vemos protegido por Peaches Staten y Sharon Lewis.

Es conveniente hacer reservaciones anticipadas para cualquiera de los tres días, llamando a los teléfonos de Ruta 61: 5211-7602 y 5256-0667 (o escribiendo a eduardo@ruta61.com). El cover es de 200 pesos el jueves, y 250 pesos el viernes y el sábado.

Ruta 61, Avenida Baja California 281, Colonia Hipódromo Condesa, entre Culiacán y Nuevo León, a dos cuadras del Metro Chilpancingo.

lunes, julio 21, 2008

Ya no es lo mismo

SIETE MESES SIN TI...
CONTIGO




Ya no es lo mismo
Se sugiere quitar el sonido mientras se carga todo el audio.
Para Gerardo María, mi gemelo precioso,
en recuerdo de aquella noche de agosto de 2006,
unos horas antes de su operación
y cuatro meses antes de su partida.



Aquella noche lloramos,
mirando todo distinto.
Dijiste: No te me vayas.
Quedamos de no morirnos.

Y ahora yo estoy andando las horas.
Y ahora yo estoy tocando el abismo.
Ya no es lo mismo decir que estoy vivo.
Ya no es lo mismo, ya no es lo mismo.

Aquella noche yo puse
mi mano sobre tu pecho.
Sentiste el ardor de mi fuego,
el ruego de mi alma quebrada.

Te dije: No llores.
Te di muchos besos.
Te dije: Tú duerme, yo velo tu sueño.
Ya no es lo mismo decir que estoy vivo.
Ya no es lo mismo, ya no es lo mismo.

Aquella noche llovía,
el puerto estaba anegado.
Tejimos tormentas y amores,
secretos, canciones y olvidos.

Y ahora tú estás andando mis sueños.
Y ahora tú estás tocando mi abismo.
Ya no es lo mismo decir que estoy vivo.
Ya no es lo mismo, ya no es lo mismo.

9 de julio de 2008
Grabación casera:
Deprisa Bordonaro Pardavé
y Bugalú Peniche

viernes, julio 04, 2008

¡Ruta 61 cumple cuatro años!

¿Quieres saber, sorprendido lector,
cómo vamos a celebrar cuatro años de blues?


El miércoles 23 de julio será inaugurado el Restaurante Ruta 61. Puedes visitarlo a partir de la una de la tarde de ese día. ¡Es nuestro restaurante, es nuestra música, es nuestra querida ruta!

Y al otro día...

¡Sharon Lewis en concierto!
No sólo el jueves 24, sino también el viernes 25
y el sábado 26 de julio.

¿Qué busco con el blues?
¡Correr el mayor de los riesgos!
Compartir mi intimidad.
Sharon Lewis


Protagonista central de los más explosivos espectáculos de blues de Chicago, Sharon Texas Fire Lewis (Fort Worth, 1952) está ligada a nombres fundamentales y fundacionales del género, desde Koko Taylor hasta Billy Branch, pasando por Son Seals, Robben Ford y Melvin Taylor, ya sea porque ella ha abierto sus conciertos o porque, incluso, ha sido integrante de sus bandas.

Asimismo, durante poco más de una década, su voz se ha escuchado en los clubes más importantes de Chicago (el Kingston Mines, el Buddy Guy’s Legends y el Rosa’s Lounge, entre otros) y en diversos festivales alrededor del mundo (en 1998, por ejemplo, realizó una larga gira por varios países de Europa con la Next Generation Band).

Entrado el nuevo siglo, Sharon se incorporó a la banda de Billy Branch (The Sons of the Blues), y el público pudo entonces comprobar la grandeza de su voz. Cada vez que se presenta en alguna ciudad del mundo, la crítica local manifiesta de manera entusiasta sus propios reconocimientos, como fue el caso, en marzo de 2001, de Liberec, ciudad checa que nombró a Sharon la vocalista del mes. En la misma capital del blues, el Chicago Reader otorgó a Lewis el Critics Choice que da este semanario a lo más relevante de la escena local.

¿Y sabes qué banda va a cobijar a la Lewis con su talento, su destreza, su humor y su inteligencia? ¡Vieja Estación, por supuesto!

Mientras llegan esos días, recuerda que hoy, viernes 4 de julio, toca Triángulo del Placer: Che Gaucho, Groove y Ruta 61, lugar este último donde se presentan dos excelentes bandas: Un Perro Andablues (con Claudia de la Concha) y Machy Madco Trío. Y mañana sábado, Vieja Estación, en cuyo repertorio están colándose, para mayor gloria del blues, joyas de Chuck Berry.




jueves, junio 26, 2008

Machy Madco en el New Orleans


Fue el miércoles 19 septiembre de 2007 cuando conocí a Machy Madco y a María Mordoj, su compañera, poeta ella y productora de espectáculos. Llegaron a Ruta 61, acompañados de Ángel DMayo (guitarrista argentino) y Javier Corona (baterista mexicano). Esa tarde también llegó al bar el excelente bajista de Chicago Charles Mack, para ensayar con Vieja Estación su espectáculo.

Nueve meses más tarde, llega a mi buzón la feliz noticia de que Machy se presenta en el New Orleans, acompañado de Carmen Gómez (voz), Diego Bascur (teclados) y el espléndido baterista Fernando Alcalde, nuestro querido Foca. Dos mexicanos y dos argentinos reunidos para, sin duda, ofrecernos un espectáculo de música exquisita: temas propios e interpretaciones de Hancock, Miles Davis y Stevie Wonder, entre otros.

Transcribo aquí lo que en noviembre del año pasado publiqué sobre Machy:

Músico impecable, soberano del ritmo y la armonía, con un profundo conocimiento del valor de los silencios y de la pausa repentina, Madco es un músico que de veras sabe timonear, es decir, no es un bajista que se esconde y cubre las apariencias con simples marcas de tiempo, sino alguien que, con la pericia de los sabios, asume el compromiso de llevar a la banda de una orilla a la otra, sin grietas, sin naufragios, sin hacer agua, y aun se da tiempo de recrearse en la melodía, esa bendita conciencia plástica de la música.

No hay pierde el sábado: Elisa Andrea y yo vamos a realizar una gira de locura.

Comenzaremos, a las cuatro de la tarde, en el Che Gaucho de los Hermanos Brontese, en la calle de Aguascalientes, a unos pasos de Insurgentes (una pechuga a la napolitana, para que el bife de chorizo descanse de nosotros); luego, a eso de las ocho, una visita al Groove, para saludar a Manuel Sekkel e Ignacio Espósito, a Ariel (el chef), a Erika (la mesera de cabecera), a Ray (el barman) y a quien se aparezca por el número 9 de Citlaltépetl (entre Ámsterdam y Ozuluama). A las diez de la noche estaremos llegando puntuales al número 1600 de Avenida Revolución, en San Ángel, donde está el New Orleans, para gozar del cuarteto de Machy Madco (ahí podríamos cenar algo sencillo, si es que los meseros del lugar –decadentes, apolillados, malencarados, groseros- no me quitan el apetito). Al final, saludamos a María, a Machy y al Foca, agradecemos el ungüento de su música y corremos de nuevo a La Condesa para escuchar a Pangea o a Claudia de la Concha y Un Perro Andablues, la banda que cierre la noche en Ruta 61 (Baja California 281, entre Nuevo León y Culiacán, a dos cuadras del metro Chilpancingo).

Y a ver cómo le hace Elisa Andrea para llevar a su abuelo a misa a las ocho y media del domingo. Digo, porque dudo que pueda yo levantarme (podría negociar con ella: déjame levantarme a las nueve y media... y te invito a desayunar carnitas en el mercado).

sábado, junio 21, 2008

¡Salva un libro!

Esta entrega, gemelo precioso, va dedicada a ti y a tu eternidad, que hoy cumple seis meses.

Mi amigo Raúl Bretón acaba de darme la noticia: la Secretaría de Cultura del GDF y el Auditorio Nacional organizan, a través de la Coordinación del Programa de Fomento a la Lectura Para leer en Libertad, la Segunda Venta de Bodega de Libros de Remate.

Compra un libro para que siga existiendo, en lugar de que tenga que ser destruido.

¿Destruido? ¡Sí, destruido!

Pasa que la industria editorial tiene sus bodegas llenas de libros que han pasado por venta, rebajas y saldos, y el problema es que no tiene cómo deshacerse de ellos: tiene prohibida la donación, a menos que pague un impuesto por hacerlo.

A la industria editorial no sólo le cuesta el almacenamiento de dichos libros, sino que además tiene que pagar un dinero por activos fiscales. Por tal motivo, algunas editoriales se ven en la necesidad, a veces, de triturarlos.

Tampoco hay que poner el grito en el cielo, no seamos fetichistas: es papel y tinta, no es un ornitorrinco al que hay que proteger de los cazadores furtivos. Flaco favor hacen al libro quienes lo vuelven objeto de culto y lo coleccionan con la misma fruición de quien acumula timbres postales o vacas de porcelana.

Sin embargo, es un hecho que vivimos tiempos donde el libro experimenta una paradoja social: aún es cosa venerada y prenda bien vista; pero, de manera simultánea, es no-leído (hay una sutil diferencia semántica entre no es leído y es no-leído), no es vivido; y esa no-lectura, esa no vivencia se convierte en el más triste y amargo de los desprecios.

Si Ray Bradbury imagina, en Farenheit 451 (1953), un mundo donde se persigue a los pocos lectores y los libros son quemados, cincuentaicinco años después de esa truculenta fantasía nos encontramos en un mundo real donde libros y lectores son prácticamente ignorados.


Prohibido fumar,
y de preferencia favor de no leer.


Si los fumadores ya fuimos convertidos en leprosos, los lectores vivimos desde hace mucho tiempo la condición de raros que deben esconder sus inclinaciones. Y no es que nos corran de los parques y de los establecimientos públicos, sino que nos lanzan lo que Lewis Carroll llamaría el involuntario sotlusni, es decir, el insulto al revés, la ironía que no se reconoce a sí misma:

-¡Ay! Tú eres muy culto, ¿verdad? ¿Y has leído todos los libros que tienes aquí?

Traducida a su verdad íntima, la pregunta anterior busca corroborar la sospecha de quien la pronuncia: que el lector pertenece muy probablemente a una tarica que busca el nafs, la marifa y la jaquica a través de la revelación coránica (no importa lo que ello signifique, para el no lector el sí lector es miembro de una secta esotérica).

Aunque los temores de algunos van más allá del misterio: para quien considera al libro como chinicuil con guacamole (algo que quién sabe si me atreva a masticar), la lectura de los clásicos es considerada un tipo de depravación sexual, acaso la que más se evidencia contra natura. Y puedo demostrar mi afirmación mediante un experimento...

Siéntate, lector, entre televidentes que siguen la transmisión del enfrentamiento balompédico entre Holanda y Rusia; sírvete, como ellos, una cerveza fría, y apenas Pavlyuchenko venza a Edwin Van der Sar e introduzca el esférico en la portería de los holandeses, unos segundos después de que tus compañeros hayan perdido el aliento por celebrar el gol, pregunta casi desde la pedantería, que tan bien te sale:

-¿No les recuerda este momento el sensacional pasaje de Flaubert en que Emma Bovary estalla de gozo en la carroza y besa un crucifijo para convertir su orgasmo en explosión hirviente, apenas el amante se mete en ella?

-¿Qué? ¿Eh?

-¡Que somos el esperma de León Dupuis! Es decir, así imagino a la pareja en la carroza, húmedos de alegría y de placer, y entre las piernas de Emma un derrame de gritos por el gol de León Pavlyuchenco.

-Se llama Roman Anatolevich...

-Pero es León dentro de Emma...

-¡Es un pinche partido de fútbol, no mames!

En resumen, utilizar los libros como códigos del entusiasmo es tan outside como encender un cigarro en Ruta 61: hazlo, y todos te mirarán indignados y con cara de fuchi, y José Luis-el diligente capitán del bar- te pedirá que apagues el Cilindro de Belcebú o que hagas el favor de retirarte.

Se me ocurre aquí una deliciosa mezcla de actos vergonzosos. ¿El título?


Natalia Ruiz Ochoterena
y Deprisa Bordonaro Pardavé
retozan con Bugalú Peniche


La escena sucede a las 4:23 de la tarde, en una casa abandonada de la colonia Portales: huele a humedad, la duela crujiente del piso ha perdido su esmalte, y las raídas cortinas de terciopelo verde no detienen los haces de luz vespertina, hilos de mantequilla que atraviesan el salón principal como tímidos rayos láser en la noche de un museo.

Natalia y Deprisa han decidido hacer de Bugalú Peniche su juguete (él ríe y canta quedo: su muñeca, eso soy, la que tienen arrastrándose a sus pies; su juguete, sí señor, su juguete cuando juegan al amor; su muñeca, nada más, la que usan y que tiran y ya está).

-Cállate, susurra tiránica Deprisa.

Natalia lo besa con parsimonia, y lo encuera lentamente, sin apremio, en cámara lenta, como si desprendiera vestigios de tela de un cuerpo lacerado.

-¿Te toco o te tiento?, dice entre dientes la prima de Bacilio, y Bugalú deletrea sílabas en el borde del gozo que lo ahoga:

-¡Muérdeme quedito, pero con ganas!

Mientras, Deprisa –con su camiseta Rimbros como único atavío- se sienta en Bugalú (en su pecho de vellos canos) y lo ata a las patas de la mesa. Una y otra, calipigias inevitables de piel apiñonada, rozan con sus tetas suficientes la piel palpitante de Peniche. Y cuando Natalia comprueba con manos, boca y ojos la alegría del Amor Erguido, usa el obelisco palpitante de atril caliente, recarga en él La Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa y lee de la novela morisca el pasaje en que Abindarráez confiesa a Jarifa que debe regresar a prisión.

¿Por qué, cómo, cuándo, dónde?

En un mundo que desprecia los libros, en un mundo que los condena a la extinción, creo que salvar uno de ellos es un gesto de civilización ante la barbarie del entorno.

La Secretaría de Cultura del GDF, para evitar esta práctica tan terrible, ha decidido hacer una gran venta de bodega para poner los libros a precio de remate.

Veámonos todos en el Auditorio Nacional, entre el martes 24 y el domingo 29 de junio (todos esos días, entre las 11 de la mañana y las 7 de la noche). Hagamos de esto un carnaval erótico. Porque el buen libro es el mejor juguete sexual.

Créditos de fotografía

Foto 1. Agustín Aguilar Rodríguez (1962)
Foto 2. Marco Martínez, quien me permitió trabajarla un poquito en Photoshop (2008)
Foto 3. Rafael Martínez Herrera (2008), scanner.
Foto 4. Información pendiente

jueves, junio 19, 2008

In Memoriam

Lilián Cisneros
(1969-2008)

Ruta 61 y El Blues de la Estufa Divina
se unen a la pena de nuestro amigo Jorge Escalante
por la pérdida de su amada esposa.


Personalmente, Jorge,
te mando un abrazo lleno de cariño.



miércoles, junio 11, 2008

Si ves llover, no te hinques...

Refúgiate en Ruta 61,
al calor del blues.
Remoja antes tu garganta en el Groove

Elisa Andrea cruza Avenida Ámsterdam,
cierta noche de Groove/Ruta 61.


Soy un caso perdido de incongruencia ideológica, y asumo feliz mi papel social de proletario sin futuro pero con ínfulas de burgués hedónico. Busco un lugar apacible para esconderme de los perros de Bodega Aurrerá, que ladran para que pague ya mi deuda de Compra Fácil, y decido comer en El Palacio de Hierro. Digo, no es Pujol ni Le Bouchon, pero eso me tiene totalmente sin cuidado: aquí se come rico y barato.

Escribo el borrador de esta entrega a sobre una mesa del Restaurante Gourmet de la tienda de Polanco (creo que así se llama), entre una crema de queso al chipotle, unos tacos Puerto Vallarta y Fusilli al Pesto. Para su viaje a mis intestinos, elijo un un vino que sepa guiarlos sin contratiempos y sin que me esquilme mis Puntos Palacio: un León de Tarapacá Cabernet Sauvignon del 2004.

Los meseros del sitio me tratan con excesiva amabilidad (por mi mal vestir, han de pensar que soy un hombre sencillo que prefiere esconder su fortuna).

-¿Todo bien, don Agustín?
-Sí, muchas gracias. Al rato se me va a antojar un exprés cortado. Pero sabe qué: le pido que de una vez se lleve de mi mesa La Jornada. Ya terminé de leerla, y la gente comienza a mirarme con asco.
-¡Ah, qué don Agustín tan ocurrente! A sus órdenes, señor.

Mientras como, permíteme, lector totalmente indignado, mezclar el calendario de la semana de Ruta 61 con la transcripción de notas que cargo desde hace tiempo y que ya quiero tirar al bote de la basura, junto con el citatorio de la Secretaría de Hacienda, que también me anda buscando para que pague un castigo de setecientos pesos por no haber hecho a tiempo mi declaración de impuestos del año pasado (en ceros, carajo... o casi; ya no me acuerdo: era Gerardo María quien me llevaba mis asuntos financieros).

I. JAM SESSION con la Ruta 61 Blues Band. Es probable que leas esto a media tarde del miércoles 11 de junio, que es hoy. A ver si es chicle y pega:
Ésta puede ser tu gran noche. Si tocas blues, súbete al escenario y demuestra tu talento. Déjate acompañar por músicos talentosos dispuestos a seguirte y concentrarse en ti. Como todos los miércoles, hoy no hay cover.


II. El hombre de cera

Qué cosa más rara volví a soñar (porque la primera edición de este sueño se transmitió hace ya varias semanas, y volvió a ocurrir antenoche): soy un detective privado. Con el propósito de recabar información acerca de un crimen, me doy una vuelta por la oficina del jefe de la policía, quien al momento de mi visita se encuentra acompañado por un hombre misterioso, ligeramente pasado de peso, barbado, con lentes de alta graduación y cubierto con una gabardina color crema. El hombre no me inspira confianza, y me pongo a la defensiva al ver que su mirada penetrante termina hipnotizando al anfitrión (y lo hace para controlar su voluntad).

Los tres personajes nos levantamos y salimos de la estación de policía. El edificio es idéntico al Capitolio de La Habana: puedo ver, incluso, al mirar hacia abajo, a los transeúntes que deambulan por una avenida semejante a la calle Prado. Pero no es La Habana ni es la calle Prado, y no son cubanos quienes caminan por ahí. Es otra ciudad.

Súbitamente, el hombre barbado se lanza hacia mí e intenta colocar sus manos alrededor de mi cuello; pero logro liberarme, y lo empujo con tal fuerza que el tipo trastabilla y cae por las escaleras del Capitolio. Mientras, el jefe de la policía despierta del estado de sugestión, me toma del brazo, agradecido, y me revela la identidad del bellaco…

-Es el Hombre de Cera…

Y, sí, no me cabe duda de que se trata de el Hombre de Cera, porque en su caída se rompe la crisma, descubriendo su interior: nada. El Hombre de Cera es hueco.

III. Blues y Sombra. Jueves 12 de junio. Cover: 60 pesos. La verdad, no he escuchado a este grupo. Sólo conozco un video que aparece en YouTube, donde Blues y Sombra invita a Claudine de la Coquille a cantar. Pero en el número 36 del boletín de Ruta 61 (The Little Red Rooster) escribí algo que no me compromete: Asistir a una tocada de Blues y Sombra es atravesar una experiencia de algo intenso y crudo. Dispuesta a entregarse completo en cada presentación, la banda hace honor a su nombre: su manera de entender el blues es asombrosa.

IV. Stockhausen III (Volvamos a Parménides de Elea)

Nota: Stockhausen II está en la entrega del 23 de marzo de 2008.

Leer a este presocrático es muy sencillo. Entenderlo, quién sabe. Su doctrina se base en la afirmación del ser y el rechazo del devenir (el cambio). Diría don Parménides:

-A mí que no me vengan con multiplicidades del ser. Yo soy uno solo, no varios. Y si esto es cierto, entonces el devenir es nada, una ilusión. Porque si yo aceptara que hay cambios, tendría que admitir que yo ya no soy el que fui… o que hay varios Parménides. Sea como sea, esto es un disparate. No hay devenir, porque soy uno.

Pero hay más: en Sobre la naturaleza, el poema filosófico en hexámetros de Parménides, el filósofo afirma que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio, y con ello formula la Ley de Impenetrabilidad. Juguemos con esa idea...

Digamos que el espacio parménico es mi mente, y los cuerpos a los que se refiere el griego son los objetos elegidos (Piazzola y Turgueniev).

El propósito sería el mismo de Pavic: separar la percepción auditiva de los pensamientos, y dejar entonces que la música entre a uno sin posibilidades de significación, es decir, de alteración de la pureza de los sonidos. La energía racional se irá hacia otro lado, hacia el libro. El libro servirá de pararrayos.

Ya. Ha pasado un poquito más de una hora. El disco termina con Last tango for Astor, la única pieza del disco que no pertenece a Piazzola. En cuanto a Padres e hijos, avancé poco, naturalmente: llegué al momento en que nos enteramos cómo Nikolai Petrovich Kirsanov conoció a segunda esposa, la jovencísima Fiedosia Nikolaievna (Fienichka).

Pero no. La experiencia me incomodó. Así no se puede. No disfruté ni a Piazzola ni a Turgueniev. Concluyo, entonces, mi paráfrasis de Parménides: dos cuerpos estéticos no pueden ocupar el mismo espacio mental, al menos en mi caso. Puedo leer Padres e hijos en el Metro (porque soy capaz de ignorar el entorno), pero para la música que me gusta me es indispensable la concentración de los sentidos, aquella concentración que me ubica espiritualmente sobre el sendero que conduce a la experiencia de lo divino (la contemplatio del cristianismo medieval).

V. Un Perro Andablues y Las Señoritas de Aviñón. Viernes 13 de junio. Cover: 60 pesos.

Claudia de la Concha y Un Perro Andablues
nos devuelven la oportunidad de soñar. Músicos de verdad se reúnen en torno a la voz apasionada e impetuosa de una mujer extraordinaria. Las Señoritas de Aviñón, por su parte, son una banda exquisita que devuelve al presente la realidad mítica del blues a través de la interpretación y de la creación misma.

VI. Stockhausen III. La depresión creadora

En mayo de 1968, Stockhausen recibió una carta de Mary Bauermeister, su pareja de entonces, donde ella le avisaba que había decidido abandonarlo. Karlheinz ya esperaba esa decisión, pero la confirmación escrita fue devastadora, y el compositor cayó en una profunda depresión: se aisló, estuvo siete días sin comer y escribió quince textos cortos (los cuales modificaron radicalmente su música).

Hay mucha improvisación en Aus den sieben tagen. Se trata, sin embargo, de una improvisación elaborada, si vale la paradoja: las referencias culturales van más allá de la simple intención musical: Stockhausen llama a esto música intuitiva, y en ella cada intérprete tiene libertad absoluta, apenas acotada por un texto indicativo.

Hay que advertir que las indicaciones de Stockhausen no son muy cómodas: Richtige Dauern, por ejemplo, parte del siguiente texto:

Interpreta un sonido, por el tiempo necesario, hasta que sientas que debes parar. Interpreta otro sonido, y sigue así (…). Cada vez que toques o te detengas, sigue escuchando a los otros…!

Seguiremos con
Stockhausen en otro entrega.

VII. Vieja Estación toca a Vieja Estación. Sábado 14 de junio. Cover: 60 pesos

¿Qué tiene Vieja Estación que nos ha devuelto el gusto por el rock and roll? ¡Pues eso, precisamente, rock and roll!

Este próximo sábado, la mejor banda de rocanrol de la ciudad ocupará el escenario de Ruta 61 para mostrarnos sus canciones… y algo más: aquellas que aparecen en sus dos discos editados (Vieja Estación y Todo perro tiene su día), y las que quedarán registradas en su próximo producción discográfica.