lunes, mayo 21, 2007

Bufones Dementes en vivo

Estamos escuchando el segundo movimiento (adagio affettuoso) de la Sonata para Violonchelo y Piano #2 en Fa mayor, Opus 99, del genial Johannes Brahms, interpretado por Jacqueline du Prés (1945-1987) y Daniel Barenboim. Dura siete minutos y 46 segundos. Te propongo una travesura, lector responsable y ocupadísimo en la productividad y la generación de riqueza. Es una travesura inocente, nadie va a salir lastimado. Deja todo, incluso no leas el siguiente párrafo todavía. Sólo escucha, simplemente escucha. Recárgate en el melodrama del adagio, déjate llevar por su elocuencia, sigue su andar desvanecido, su casi estarse quieto, entiende sus minúsculos arrebatos de enojo. Toca, si te sirve, esa herida que no cicatriza. Visita tu propia oscuridad. Para ello, cierra los ojos, observa los pliegues de la cortina o mírate las manos. Al terminar, entonces sí, lee con la sonrisa de quien viajó hacia sí mismo y ya regresó.

Transcribo a continuación el más reciente reporte de Carlos Carabba, nuestro corresponsal en Argentina, cuya banda, a propósito se presenta a fin de mes en Jet-Set Retro (Eugenia Tapia de Cruz 771, casi esquina con Colón), lugar frecuentado por adolescentes y jóvenes de Escobar. Si alguno de mis lectores se encuentra por esos rumbos, tiene que escuchar a Bufones Dementes. De algo estoy seguro: que experimentará algo semejante a lo que yo viví al descubrir su música, hace apenas unos meses: la alegría de saber que todavía puede hacerse buen rocanrol.

Con ustedes, Carlos Carabba...

Acá, después de la tragedia de Cromañón, todo cerró. Y cuando digo que cerró todo, es así: los lugares chicos, estilo bar o pub, para una banda como la nuestra casi desaparecieron. Quedamos varados entre la burocracia para habilitar un lugar por parte del gobierno de la ciudad, y el excesivo deseo de lucro de los dueños de los bares (que te cobran hasta el aire que respiras).

Para tocar en la capital federal, hay dos posibilidades: una es si llevas mucha gente (a partir de 500 personas), y la otra –como en cualquier parte del mundo- es por contactos y conexiones. Hay, sin embargo, lugares relativamente más accesibles, pero es difícil encontrar fechas disponibles.

Las bandas de rock under se quedaron casi sin posibilidades dentro de la capital federal. Los Bufones Dementes tenemos domicilio oficial en Escobar, ubicado a 50 kilómetros de la capital (sin embargo, mi hermano y yo vivimos en la Provincia de Buenos Aires). En Escobar, la cosa es al revés: hay lugares para tocar, no te cobran una fortuna para hacerlo (aunque están avivándose un poco).

A pesar de este panorama, no bajamos los brazos (ni las piernas). La banda se dedica a ensayar, ensayar y ensayar, y ya tenemos trece temas propios terminados (nueve del primer demo, más cuatro nuevitos), y ahora estamos en vísperas de tocar un acústico en un bar de la zona, donde mezclaremos temas nuestros y clásicos del rock.

Creo que en cualquier parte de latinoamérica (incluidos México y Argentina), el ambiente del rock y del blues es cruel: generalmente, se reconoce una banda una vez que sus miembros envejecen, no durante su apogeo musical. Acá hay muy buenas bandas en el under, con ideas y música nuevas; pero los de arriba (los vejetes) no quieren dejar lugar a las nuevas generaciones.

Visto desde este lado del mundo y vía e-mail, Ruta 61 es lo que para mí fue, en Argentina, Antiguo Zanatta. Me genera distintas emociones, pero todas lindas. Y me da un poco de bronca no poder estar allí compartiendo música con amigos, y también me da bronca que acá no haya un lugar así (y dudo mucho que pueda armarse algo así).

Notas

1. Al mencionar la tragedia de Cromañón, nuestro corresponsal se refiere al incendio de la discoteca bonaerense ocurrido el 30 de diciembre de 2004, durante un recital de la banda Callejeros. El incendio causó la muerte de 194 personas y dejó 700 heridos.

2. Antiguo Zanatta (Corrientes 5005, Almagro)

2 comentarios:

Zorro Viejo dijo...

jaja, que groso soy corresponsal de la estufa divina. es un honor.
tengo credencial y todo!!!!
saludos.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Contigo, Zorro, cubrimos un punto importante de la escena mundial. En Chicago, contamos con Gilles Aniorte. En Barcelona, con la bellísima Carolina Román. Los tres son claves para entender el siglo.