martes, agosto 01, 2006

Sonríe, ya nos odian.


DEMOCRACIA YA, REFORMA PARA TODOS.

Transcribo la carta a la que me adhiero.

Estimado Andrés Manuel López Obrador:

El plantón emprendido por la coalición Por el Bien de Todos, declarado por usted, es una protesta justa, pero no puede ni debe convertirse en un agravio para la ciudad de México al transformarse en un bloqueo de vialidades públicas y afectar a tantos. El bloqueo, no el plantón, es un hecho de insensibilidad profunda que lastima una causa que es de muchísimos. ¿Cómo se puede presionar a los poderosos con algo que en primera y última instancia perjudica a las clases populares? ¿Cuál es la lógica de estos campamentos sobre el arroyo vehicular que provocan tanta indignación?

Como dice muy bien el editorial de La Jornada, "esta forma de lucha sería inobjetable y legítima si la presencia de los manifestantes se limitara a aceras, camellones y áreas no vehiculares, y no impidieran el libre tránsito a los ciudadanos. Pero la colocación de los campamentos en las vialidades constituye, además de un error político que dará munición a los críticos del movimiento y les enajenará voluntades y simpatías ciudadanas, un atropello a los derechos de terceros que deben ser tutelados y garantizados por el gobierno capitalino".

Si no quieren desvirtuarse, las causas legítimas y legales no deben imponerse sobre una ciudad y sus habitantes, y es injusto lastimar primero a los capitalinos, y sus autoridades, y dejar para más tarde la confrontación con los responsables de ese magno fraude que se inició con el desafuero. No le hallamos sentido a esta agresión deliberada a los derechos de trabajadores, automovilistas, pasajeros y choferes de autobuses y taxis. No vemos de qué modo se avanza en la justicia electoral si en el camino se ofende sin razón a una sociedad. No se puede reducir un movimiento nacional a un problema grave de vialidad. No se puede dejar en segundo plano la marcha más grande de la historia de la ciudad de México.

Insistimos: el plantón no es la afrenta, sino el estrangulamiento de calles y avenidas.

Atentamente:

Rolando Cordera, Carlos Monsiváis, Adolfo Sánchez Rebolledo, Jenaro Villamil y Agustín Aguilar Tagle.

14 comentarios:

Neonidas dijo...

Muy de acuerdo Kamarade... Nosotros desde querétaro hacemos lo que podemos... Un saludo y cuando necesiten carne fresca de cañón para un violento boicót no duden en llamarnos...

Catastrofismos... y no tanto dijo...

No es dar "un paso atrás" el permitir el paso y ocupar las banquetas. Por el contrario, me parece que se muestra interés por mantener la armonía y el respeto. Ojalá podamos sumar las voces para no perder lo que se ha ganado. Saludos.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Aprendamos de nuestros errores. Y aprendamos a dialogar con un líder.

No me gusta nadita cuando alguien grita, en el Zócalo, que lo que diga el Peje es palabra divina.
No me gusta nadita cuando las mujeres le mandan piropos y dicen que está guapísimo.
¡Por favor!

No, no y no.

A nadie conviene la santificación de un líder. De hecho, no necesitamos un líder... ¡necesitamos un representante!

Colibrí dijo...

gracias Agustín...a veces es necesario leer algo como lo que acabas de decir..

The Root Doctor dijo...

Me uno a tu carta, pero me uno más a tu comentario. El día que nuestra sociedad deje de buscar "salvadores" y entienda que nuestros gobernantes sólo nos representan, habremos dado el paso decisivo hacia una democracia madura.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Gracias, Neonidas. Gracias, Catastrofismos. Gracias, Colibrí (te mando un beso).

Y gracias, Ruth. No creas que me resulta fácil colocarme en medio de las trincheras, voltear hacia el lado que defiendo y apoyo (que, insisto, creo que es el lado de la historia), y pedir -exigir- templanza y claridad de pensamiento.

Es cierto, Ruth, creceremos como sociedad cuando dejemos de pensar en "salvadores". Sin embargo -y aquí me sale mi propia antropología de la Revolución-, cuando ves a un pueblo insultado, ofendido, escupido durante años, lustros, décadas... ¿no es explicable que encuentre su voz y su acción en un líder?

No justifico, explico.

¿Y cómo explicar la conducta del líder? Para responder, habría que matizar. No acepto la interpretación facilona que supone que estamos ante un caso de caudillismo y de una masa irracional. Mi lectura es otra: hace rato que mucha gente (entre ellos yo, lo confieso) soñaba con esto: hacerse ver, hacerse escuchar, expresar su malestar... y no ser ignorada.

¿Suena iluso, suena ingenuo?

Ruth, no sabes cómo gozo las caras desencajadas e indignadas de los lectores de noticas (nunca podría llamarlos periodistas) de Televisa y TVAzteca; no sabes cómo disfruto la irritación de quienes creen que la nación es Polanco; no sabes cómo sonrío cuando veo los encabezados de La Crónica (el periódico de Salinas).

En resumen (y perdón por las palabras): Ahora, cabrones, nos miran y nos escuchan a huevo.

Tengo otro sueño: que acabemos con Televisa y TVAzteca. No para crear una televisión estatal (aunque la que tenemos es muy digna), sino para crear -entre todos- un entretenimiento a la altura de nuestra inteligencia, una comunicación objetiva y respetuosa de la gente.

De cualquier manera, un abrazo amoroso, mi Ruth preciosa.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

¡Ah, otra cosa, Ruth!
Estoy absolutamente convencido de que FIODOR MARTINSON BLACKSMITH es, como ser humano, mucho más original que BACILIO MACEDONIO RUIZ.

Fiodor convirtió a Bacilio en comunista. Que Fiodor lo acepte como el doctor Frankestain a su creación; que acepte al cuervo que crió con tanto esmero.

Pero, volviendo al asunto de las singularidades, eres un fuera de serie.

¿Yo? Yo simplemente hago la voluntad de mi Padre.

Nicolás Martínez dijo...

Un representante, ya lo dijiste. Me uno a tus comentarios.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Nicolás, aquí te va esta consigna de las épocas en que tu padre y yo merendábamos en Oaxaca 37 -junto con tus tíos Pasapera y Gerardo, mi hermano-, en la casa de tu abuela Car -allá, en los lejanos setenta-, cuando Richard Nixon tuvo que dimitar (ya para entonces lo considerábamos nuestro enemigo, aunque lo de Watergate no hubiera pasado), cuando Luis Echeverría era el rey que se disfrazaba de pueblo (y doña Esther Zuno -la doña Martha de entonces- jugaba a ser una mezcla de Evita Perón y Dolores Ibarruri... Nuestra consigna, te digo, era pan de todas las noches. Con ella entre paréntesis rompíamos cualquier disputa sobre la existencia de Dios o el derecho de Brézhnev a utilizar la delación como arma de control político:

-¡No te acabes las galletas, güey!

Tlacuiloco dijo...

DISULPEN LAS MOLESTIAS
DEMOCRACIA EN CONSTRUCCIÓN.
Les propongo aporvechen la situación para conocer el metro, para conocer México, para conocer a los mexicanos.

VOTO POR VOTO, CASILLA POR CASILLA

Nicolás Martínez dijo...

Mmm... Avena... ¿eh? ¡Ah!, sí...
Su consigna era pan.

-¡Todavía no se acaban, las estoy repartiendo, camarada!

Je, este blog es magnífico, es un ruta61 por sí mismo. Uno viene acá a platicar y a pasar un buen rato; y eso sí, siempre salimos con una nueva melodía atorada en la cabeza.

Abrazos a todos.

Nicolás Martínez dijo...

"...trataba de impresionarla de un modo parecido, por su estupidez, al que utilizan los hombres de veinte años en todos los tiempos: me puse una máscara, aparentaba ser mayor (por mi espíritu y por mis experiencias) de lo que era; aparentaba estar alejado de todo, ver el mundo desde lo alto y llevar alrededor de mi piel otra piel más, invisible y a prueba de balas. Supuse (por lo demás acertadamente) que tomarme las cosas en broma sería una expresión comprensible de distanciamiento, y siempre me gustó bromear..."
Ludvik, en La Broma de Milan Kundera.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Me toca invitarte una cerveza en Ruta 61, Nicolás. A ti y a Mariana.

Me toca invitarte un whisky en la casa, Gerardo. A ti y a Maru.

Un abrazo a todos.
De niño pensaba que a los 50 podría estar ya, cómodamente sentado en un sillón, disfrutando de Dimensión Desconocida. ¡Resulta que vivo en Dimensión Desconocida!

Tlacuiloco dijo...

Gracias Agustín.
Sí, que sea en la casa.