jueves, mayo 25, 2006

¡Ruta 61 cumple dos años!

No me lo van a creer. Había escrito para esta ocasión un hermoso mensaje. De pronto, mis dedos apretaron una tecla que nunca debió existir... ¡y adiós mensaje! Trataba sobre la biblioteca de mi tío abuelo. Trataba sobre mi árbol genealógico. Trataba sobre la grandeza heroica de Eduardo Serrano y sobre la manera en que Octavio Herrero le calentó la cabeza hace dos años para que abriera un lugar de blues. Trataba sobre Enrique Suárez, cuya discreta confianza ha puesto en manos de un hombre bueno el sueño hecho realidad de muchos que llevábamos una vida entera esperando este sitio. Trataba sobre el cálculo de mi consumo en dos años (treinta botellas de whisky, quinientos dedos de pollo, treinta tostadas de cangrejo y nueve mil seiscientos besos de todos los colores y sabores).

¡Trataba de tantas cosas!

Pues desapareció mi mensaje. Sólo me queda un abrazo intenso a Lalo, y tres fotografías que incluyo ahora como humilde homenaje a la voluntad titánica de un empresario que sabe hacer las cosas sin dinero y sin poder.

Gracias, Lalo. Te debemos mucho. Que sea mi hijo Mauro quien te alcance el abrazo desmedido. Y ahora, a ver, por favor, Lalo, súbete al escenario con la banda argentino-mexicana de Grana' Louise. ¡Eso! Sonrían. Viendo el pajarito. Gracias.

5 comentarios:

Tlacuiloco dijo...

¿30 botellas de whiskey en dos años?
no te hagas de la boca chiquita...Yo, que soy tu contador, puedo testificar por lo menos una a la semana...digamos media a la semana, orale dos al mes....Esto nos da 48 en dos años....Y ¿las botellas de vino tinto?....¡y tus viajes al extranjero en hotel con barra libre?....¿y tu reciente retiro en la playas del pacifico...?
Agusdrink....no eres uno de los candidatos a la Presidencia de la Republica...no tienes porque mentir.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Estoy descontando lo que no se asimiló al cuerpo, sino que fue vomitado. Pero, de cualquier manera, gracias por el balcón.

Tlacuiloco dijo...

ahhhh...eso si.

The Root Doctor dijo...

Sólo para aclarar: Octavio nunca le calento la cabeza a Eduardo para abrir el Ruta 61. De hecho, trato de disuadirlo de tal empresa. ¡Qué bueno que el Sr. Serrano no atendió a este tonto consejo. De haberlo hecho, muchos —y particularmente Octavio— no gozaríamos de este oasis emocional.

Colibrí dijo...

me encantan estas crónicas...

al principio me pasaba lo que me imagino le pasa a muchos visitantes mexicanos en un blog lo primero que ves es "UN MONTON DE LETRAS" pero luego te das a la tarea de contradecir la educación en méxico y oooooooooooooooooohhhhh sorpresa!!! toda una divertida caja de pandora

desde ahora, visitando mas seguido

pd. prometo visitar bien pronto el "Ruta 61" al menos para ver que se siente escuchar el blues desde la piel