domingo, mayo 07, 2006

Florilegio de alborotos II

Hasta ayer, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) había recibido 150 quejas de habitantes de San Salvador Atenco, entre ellas 16 por abuso sexual y 7 por violaciones contra mujeres de entre 20 y 50 años de edad -a algunas les introdujeron objetos y los dedos por el recto-, todas cometidas por elementos policiacos durante el traslado de las detenidas al penal de Santiaguito.
Víctor Ballinas, La Jornada, 10 de mayo de 2006, página 3.

No acabo de llegar a la ciudad, y ya estoy otra vez en sus bullicios y algarabías, en sus pleitos y en sus sonrisas, en sus escondites y en sus balcones.

El viernes 28 de abril asistí, como es de rigor, a la indispensable velada en Ruta 61, para gozar de los regalos musicales que una vez a la semana ofrecen, cada banda a su manera, Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón.

¡A propósito, por fin encontré el blog de Jaime Holcombe! Te invito, curioso lector, a visitarlo (Señoritas a ritmo de blues). ¡Presionemos a su autor para que escriba más seguido, carambas! Por ahora, Jaime reflexiona sobre sus raíces y sobre la música que su padre le contagió.

4 comentarios:

Nicolás Martínez dijo...

Quisiera expresar mi más sincera opinión sobre este post con la siguiente onomatopeya:

¡¡¡EKTRAMFGRCASSRAKKKRMPOCNTDOO!!!

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Bueno, Nicolás, quiero pensar que tu palabra es onomatopeya del ruido que hace una mariposa al estrellarse en la nuca de un pingüino que observa un trébol y canturrea en susurro No te quiero conocer mientras espera que le sirvan, en la terraza de un restaurante de Polanco, su foie gras –milagro de la cocina lasciva- y firma a la vez un documento contra la sobrealimentación de los gansos.

María dijo...

Agustin, no te rompas la cabeza tratando de buscar un significado coherente a cualquier cosa que salga de mi hermano,lo que pasa es que nunca aprendio a hablar bien.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Jajajajaja... El amor de hermana es el amor de los alacranes.