domingo, julio 23, 2006

Esa viscosa manera de arrancarme la placa

La Tierra es plana, y quienquiera que rechace esta afirmación es un ateo que merece ser castigado.
Abdel-Aziz Ibn Baaz, suprema autoridad religiosa de Arabia Saudita, fatwa de 1993.


Todo lo que usted y su novia no harían ante Jesús… ¡no lo hagan! Es pecado.
Dawlin A. Ureña, pastor.


A ver si me doy a entender...

Creo que fue Lenny Bruce quien dijo que si Jesús hubiera sido ejecutado hace apenas sesenta años, hoy los niños católicos irían a la escuela con sillitas eléctricas en sus cuello en lugar de cruces. Y la estrafalaria insinuación del comediante neoyorkino (1925-1966) tiene doble filo:

1. La reflexión humorística sobre los crímenes de odio. En el caso de Jesús, ese odio fue sembrado por el Sanedrín, que era lo que en el México de hoy es el Consejo Coordinador Empresarial, grupo capaz de convertir a Cri-Cri en alacrán si lo escucha cantar La Sandunga.

2. La graciosa mención a esa imperiosa y tribal necesidad que tienen los creyentes de hacer pública su fe y de hacerse notar con signos exteriores, a la vez que advertir públicamente que ellos son diferentes y dueños de la Verdad (así, con mayúscula dogmática).

Si todo quedara en el chiste de Lenny Bruce sobre la exteriorización de la fe, no tendríamos por qué incomodarnos (aunque Jesús condena las prácticas hipócritas de escribas y fariseos -sepulcros blanqueados los llama en el capítulo 23 de Mateo-).

A mí, personalmente, no me molesta que alguien traiga colgado un crucifijo, a menos que en la crucecita diga Chinga tu madre, Agustín. Entonces sí, como que ya no se vale: empiezo a sospechar que la religión de ese individuo tiene el claro propósito de eliminarme o, al menos, de aterrorizarme psicológicamente.

Hace muchos años, compré una crucecita de plata en El Palacio de Hierro, y se la regalé a Alejandra (q.p.d.), recién la conocí, con el propósito de que cayéramos juntos en el pecado que san Pablo menciona durante su primera Carta a los Corintios (6, 18-19). Así que hasta le encuentro cierto toque de buen gusto y mucha capacidad seductora al recuerdo de lo sucedido en el Gólgota hace más de dos siglos.

El problema es que, luego, los fieles pasan fácilmente de la práctica íntima de su fe al deseo irresistible de convertir al prójimo a través de la evangelización (con el pretexto de que Jesús dijo que todos predicáramos la buena nueva -sí, pero no se refería a que nos convirtiéramos en vendedores por cambaceo-). Por eso, cuando alguien llega, me abraza y me dice hermano, tengo que determinar rápidamente si se trata de un borracho o de un cristiano, porque de ello depende mi respuesta.

Viene esto a cuento porque el sábado me encontré con un viejo amigo, a quien quiero mucho -pero de veras mucho-. Nos abrazamos, casi nos besamos, besé a su mujer, abracé a uno de sus hijos (siempre quise llegar a la edad de decir con naturalidad: ¡Pero si estás enorme, muchacho!) y conversamos.

De pronto, sin motivo alguno, se arremangó la camisa con evidente deseo de que yo descubriera en su muñeca derecha un listón azul con el nombre del candidato de Acción Nacional a la presidencia de la República.

Supongo que su gesto tenía como propósito iniciar la eterna e irresoluble discusión sobre nuestras diferencias políticas, culturales e ideológicas. Digo, no nací ayer.

Me hice guaje, como siempre lo hecho. ¿Qué caso tiene buscar pleito por el legítimo derecho a portar y mostrar un listón, cuyo significado –hasta donde entiendo- se centra en condenar de manera intransigente el legítimo derecho de otros a dudar de la limpieza de las recientes elecciones?

Otras personas me han propuesto prender en mi solapa un pequeño moño tricolor, para manifestar así mi convicción de que otra vez, como siempre, nos quieren dar gato por liebre. No lo he hecho ni pienso hacerlo, por la sencilla razón de que podría así irritar a personas a las que quiero mucho. ¡Mejor dejémoslo así, guardemos silencio cuando tengamos la oportunidad de reunirnos! Hay tantas cosas hermosas en la vida, y de ellas podemos platicar, incluso sin necesidad de estar de acuerdo.

Sin embargo, pasé la tarde del sábado con una extraña sensación de desasosiego, porque descubrí una constante en mis relaciones amistosas: parece que elijo a mis amigos de acuerdo a su capacidad para lastimarme, herirme, molestarme y ofenderme.

Recuerdo a otro amigo, al que quiero de veras mucho. Cuando éramos adolescentes –y a sabiendas de que yo era entonces un católico fervoroso-, se solazaba en blasfemar frente a mi persona y en cometer actos vandálicos contra símbolos asociados a mi fe. Una vez, se orinó sobre una pequeña Virgen de piedra colocada en un callejón de Coyoacán, acto con el que no sólo ofendió mis creencias sino que demostró su estúpida barbarie.

Otro amigo adorado –el mismo que ahora porta su listón azul en la muñeca-, se pasó años afirmando una de las mayores sandeces que he escuchado en mi vida (y creo que sigue sosteniendo la misma babosada): ¡Que Charlie Watts no sabe tocar la batería! El problema era doble: con tal aseveración, mi amigo demostraba su absoluta sordera musical; pero lo más grave estaba en su insensibilidad, en su falta de tacto… porque, como miembro de los Stones, Charlie Watts es sagrado, intocable, divino.

Este amigo bien sabía que al insultar a Charlie nos hería a Gerardo –mi hermano gemelo- y a mí en lo más profundo del ser.

-¡Ay, pero qué delicados!

Pues sí, así somos. Nos hicieron de piel muy fina.

Advierto que hoy soy agnóstico, y como tal no afirmo ni niego la existencia del otro mundo. De cualquier manera, evito generar en mi corazón relaciones metafísicas con mis semejantes (la excepción es mi Diosa Madre, que hoy se encuentra sentada en una enorme hoja de loto, flotando apaciblemente en el caldo del cosmos primigenio; ella, María Coatlicue Yocasta Afrodita de la Luz, espera pacientemente la siguiente vuelta del tiempo, para volver a nacer el 25 de septiembre de 1926). Sin embargo, admito que, por la inclinación de mi carácter, siempre siembro en mi alma las semillas de veneración hacia las personas que amo y hacia las personas que admiro.

Sin embargo, entiendo que esto no siempre lo entiende la gente. Así es que muy seguidamente experimento un dolor intenso cuando alguien clava otra espina en la corona de Nuestro Señor Jesucristo, que es toda la gente a la que amo, toda la gente a la que quiero, toda la gente a la que admiro.

En fin, a los amigos no puede uno cambiarlos. Hay que quererlos así, como son, incluso cuando nos escupen. Pasemos a otra cosa.

París, 11 de mayo de 1923. Comienzo a sentir una terrible sed de ternura. La gozaría más violentamente que nunca. Antonin Artaud, en carta a Génica Athanasiou.

Ciudad de México, domingo 25 de mayo de 1986 (medianoche). Programa Teléfono Abierto de Radio Información.

Terminan Las Mañanitas y el locutor alza la voz:

-¡Presentamos al grupo juvenil que se está colocando ya en los primeros lugares de popularidad: Mamá-Z!. Pero antes de escucharlos, va una fábula… para todos los chiquitines que no se han dormido.

-Bien, niños, ahora sí, a la cama. Dejen que sus papás disfruten de Mi casita de paja, con Tehua. ¡Y no se olviden que lueguito escucharemos a Mamá-Z!

-¡Qué bien se oye Mamá-Z, amigos! Ahora, vayamos con la Orquesta de Pedro Morquecho, que interpreta Pobre Mariposa, para todas las damitas que esta noche se han puesto muy románticas… y hasta quieren bailar.

-Volvamos con Mamá-Z. ¡Somos los padrinos de estos muchachos! Pero antes, ¿nos enteramos de lo que dice el horóscopo? Veamos. Libra, tu talento brillará y te dará momentos gratificantes.

Octavio y yo, que estamos en cabina, guardamos absoluto silencio durante todo el programa. Nos miramos el uno al otro, sin saber qué hacer. Terminada la transmisión, el locutor cierra el micrófono, se voltea y nos susurra paternalmente:

-Muchachos, hasta aquí llegamos. Perdón, recibí instrucciones para no transmitir esa de miamornomedejessolo.
-¿M’amor?
-¡Ésa! Es que eso del entresijo… ¿No habría manera de quitar esa parte?
-¡Sí, claro!
-Bueno. No duden en traer la versión bonita de M’amor, ¿eh? Espero que no les haya molestado la censura, pero hay cosas que…
-No, no, por favor, está bien. Muchas gracias.

Salimos de la estación, subimos al carro, encendemos sendos cigarros. No hay mucho que decir, hasta que Octavio propone una estrategia:

-Te invito unos tacos en el Tizón.
-Sale.
-¿Y si le decimos a Gerardo que cambie eso de... desde hace rato que te miro el entresijo?
-Podría ser... Desde hace rato que te beso el entresijo. Métete en esta calle…
-¡No me digas por dónde! Yo sé llegar.

Sábado 22 de julio de 2006, a mediodía, tres miembros fundadores de Mamá-Z (Octavio Herrero, Óscar Fernández y Agustín Aguilar Tagle) hacemos acto de presencia durante la ceremonia de apertura del Paseo del Rock Mexicano, acompañados de Vieja Estación (actualmente, la mejor banda de rocanrol de la ciudad) y Lalo Serrano (dueño de Ruta 61), así como de Nicodemus Martimar y Vichis (líderes de la banda D-Lyria). Vivimos entonces nuestros quince minutos de fama. ¡Pero nadie se entera! Paradojas del star system.

La canción que logramos dejar incrustada en la historia de Occidente, para deleite de la futura antropología, es M’amor (no me dejes solo).

Autor de música y letra: Gerardo Aguilar Tagle
Álbum: Esa viscosa manera de pegarme las ganas
Año de composición: 1985
Fecha de presentación a Mamá-Z:
sábado 11 de enero de 1986.
Fecha de grabación: lunes 28 a miércoles 30 de julio de 1986
Voz: Agustín Aguilar Tagle
Guitarras: Octavio Herrero y Gerardo Aguilar Tagle
Batería: Óscar Fernández
Bajo: Jorge Escalante
Coros: Paco Barrios, Jaime López, Armando Vega Gil, Óscar Fernández, Gerardo Aguilar Tagle, Octavio Herrero, Jorge Escalante y Sabo Romo.


Domingo 23 de julio de 2006. Pues no duraron las placas del Paseo del Rock en el Parque Ramón López Velarde. La de Mamá-Z aún sigue ahí (quién sabe por cuánto tiempo). Otras, en cambio, como la de Jaime López, ya fueron arrancadas.
¡Bah! No importa. Sólo espero que, si desaparecen todas las placas, la nuestra también corra la misma suerte. De lo contrario, podría pensarse mal de los antiguos trabajadores del Laboratorio de Teatro y Taller de Autoayuda Margaret Dumont (Mamá-Z).

15 comentarios:

Tlacuiloco dijo...

¿te acuerdas hermano de nuestra banda que tocaba en el pasillo, con raquetas de bádminton en lugar de guitarras, con cajas de cartón y tapas de ollas como batería y la pulidora de pisos como microfono central?
¿recuerdas nuestro repertorio?
-ai guan bi yur lober baibi, ai guana bi yur man.
1965-66

ErosGod1 dijo...

Yo escuche a los mamazitos por vez primera en una reunión a la que fui invitado accidentalemnte. Es decir el invitado era Marco Vinicio, un amigo, creativo de W. Thompson y como ese día lo visité, pues...
A esa reunio llegó un tal Dr, Bolawsky, divertidisimo tipo y una extraña pero hilarante chica; Fernanda Tapia. Trabajaban en aquellos entonces en una estacion de radio de AM, Espacio 59, donde programaban "rock en español" y despues de algunas copas ella nos mostró un demo de Mama Z, todo un himno al amor: Parir Chayotes.
Meses después en el tianguis del Chopo encontréme el lp con portada diseñada por Ahumada.

Ese fue uno de mis discos favoritos, siempre disfruté la cara de mis amigos e incluso de mi esposa cuando lo ponía al tornamesa; ¿como puedes escuchar eso?
¿Un himno al amor, has enloquecido?

Despues vinieron las oportunidades de escucharlos en vivo, el gusto quedó justificadamente establecido.

Todos a mi alrededor saben que ante mi falta de fe religiosa, el sentimiento mas cercano a lo sagrado es la música, asi sin generos, con un sólo calificativo la BUENA MUSICA. Los mamacitos, los botellos,J. López, Rockdrigo, los naftalinos y el tal Arana, representan para mi un doble placer, la música y las letras cargadas de ironía. El disco tuvo un final lamentable que despertó en mi emociones encontradas: los primeros pasos de Ric (mi hijo mayor) lo condujeron al sitio donde estaban mis discos favoritos. Cuando regresé a la sala, el parquet estaba tapizado de discos, portadas, fundas plásticas... y el niño parado sobre ellas esbozó una sonrisa y con ella caminó hacia a mi diciendóme: Papá!
El encabronamiento vinó después, al encontrar en el recuento de daños muchas pérdidas totales, pero dentro de las que destacaban dos: Mama Z y El Ombligo de la Luna de L. Pérez.

Espero ser rápidamente enterado de las posibilidades y en su caso formas de recuperar las grabaciones de los mamacitos.

Tlacuiloco dijo...

Axel:
¿que te puedo decir?..ese es cariño del bueno.
Me comprometo, si no lo hace Agustín primero, entregarte la colección completa de lo grabado (incluyendo lo no publicado) por esta Banda a go-go.
Es lindo enterarse de alguien que considera y entiende el sentido original de "parir chayotes"...tienes razón. Es un himno al amor. Es otra de esas rolas en donde intenté imitar a mi admirado y respetado Agustín. El si que sabe hacer canciones de amor, el si que sabe de melodias, el es MAMA-ZETA.
Un abrazo para ti, un beso para la Doctora mas guapa del hospital.

Tlacuiloco dijo...

Un amigo que demuestra su cariño a punta de ofensas y burlas, es una amigo al que se le puede seguir queriendo (si el higado lo permite), pero es un amigo del que hay que tomar distancia. A mi me ha resultado, no odio a nadie, soy un hombre feliz.

alita de trlacuiloco dijo...

COMO MI PAPA SOLO HAY DOS

De chica llegue a pensar que era de lo mas normal tener un papa rokero, locutor de radio, que por las mañanas se vestia "como la gente normal" , persiguiendo deudores del banco y por las noches era superman (ya sea para ir a la farmacia a las 4 de la mañana o solo para salvar al mundo), que cada fin de semana armara una mega "party" en la casa, donde solo estabamos el publico mas selecto, mi mama, mi hermano y yo, habia de todo, baile, botanas, buena musica (en vivo) y hablabamos de todo........hasta que por fin me di cuenta que solo mi papa era asi....que como mi papa no hay dos, bueno ....si hay dos, pero ironicamente ¡eso lo hace mas unico!

Ícaro dijo...

Pus sí mi querido Agus, los cuates también están ahí para jodernos un poco. Qué le vamos a hacer? Así se les quiere...

El Pire dijo...

saludos banda... pues aprovechando que vivo cerca pase un rato a ver de que iba el evento... pero sinceramente yo esperaba algo más "democrático" que onda con eso de que todos estaban atrás de una barda y aunque fueramos 20 pelafustanes, no se podía ni ver bien el escenario.... y por si fuera poco llegué cuando Virginia estaba cantando en compañía de los Tex... toda la noche tuve escalofríos por culpa de esa imagen... jeje...

bueno en realidad sólo quería mandarles un saludo y decirles que por obra del espíritu santo u otro ser inventado desde chiquillo me tocó oir sus rolas... felicidades!

Nicolás Martínez dijo...

Mamá-Z es lo máximo...
Ahora sí Agustín, con confianza...

ozhomatli dijo...

La polémica (el sin fin de ideas) es un dialogo que nutre, pero que difícil es respetar... Creo que eso sólo lo logra la amistad, ja...

Iván dijo...

Wow... siempre visito. Primera vez q comento. Me encantaria escuchar toda esa buena música de la q se habla. Solo he escuchado lo q mi padre tiene.

Un saludo y un abrazo

María dijo...

¡tengo un papa famoso en los 80´s! ¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!¡tengo un papa famoso en los 80´s!

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Yeah! Yeah, Ma-rí-a, yeah! Yeah!
Tienes un papá famoso en los 80...
Y un papá famoso en los 90...
Y un papá famoso en el siglo XXI... Yea! Yeah!
Daddy is your big star!
Daddy is your big star!
Daddy is your big star!
Daddy is your big star!
Yeah! Yeah! Yeah!

Y los domingos, en vez de despedirse con un beso, te da un autógrafo.

Anónimo dijo...

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