martes, abril 24, 2007

Florilegio de alborotos VII

1974, Annus Mirabilis...

Este próximo viernes se cumplen 33 años de la aparición y desaparición casi inmediata de una de las bandas más importantes en la historia de la música a go go: Ambrose Eagleman. Vaya esta entrega dedicada a sus miembros: Octavio Martínez Herrero, Gerardo Aguilar Tagle, Eduardo Pasapera y Agustín Aguilar Tagle, quienes ofrecieron su primer y único concierto masivo el 27 de abril de 1974, en un departamento de la calle de Donceles, con un repertorio variado de piezas originales y clásicos del rocanrol.

Ese mismo año, en enero, murió David Alfaro Siquieiros, y en febrero el Ejército Simbiótico de Liberación Nacional secuestró a Patty Hearts, mientras Alexander Solzhenitsin era expulsado de su país. Dos días antes del Concierto de Donceles, Radio Renascença de Portugal transmitió Grândola, Vila Morena, canción revolucionaria de José Alfonso, que era la señal pactada por el Movimento das Forças Armadas para ocupar los puntos estratégicos del país (seis horas más tarde, el régimen dictatorial se derrumbaría frente a la contundencia de la Revolución de los Claveles). Y un día después del histórico espectáculo de Ambrose Eagleman, nació Penélope Cruz. Un mes más tarde, murió Duke Ellington, y el 9 de septiembre nació en Buenos Aires Ignacio Espósito, músico mexicano-argentino y baterista de Vieja Estación. A punto de terminar el año, en noviembre, murió Vittorio de Sica.

1974 también será recordado por ser el año en que aparecieron The Ramones y se estrenaron dos clásicos del cine: China Town, de Roman Polansky, y The Godfather II, de Francis Ford Coppola. ¿Qué discos son lanzados al mercado? Entre otros, Burn, de Deep Purple; Planet Waves, de Bob Dylan; It’s only rock ‘n roll, de los Stones; High Voltage, de AC/DC; Diamond Dogs, de David Bowie; Walls and Bridges, de John Lennon; Starless and Bible Black, de King Crimson; Roxy and Elsewhere y Apostrophe, de Frank Zappa, entre otros.

El 27 de julio de 1974, tres meses después del Concierto de Donceles, Ambrose Eagleman contemplaría en el Teatro del Ferrocarrilero a Chuck Berry, responsable principal de lo que por sus venas correría desde entonces, desde antes y para siempre: rocanrol.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Eureka! Esperar más de una semana es demasiado tiempo. Aunque no lo creas, ya te extrañaba muchísimo. Además es cagante entrar diariamente y encontrarte con lo mismo. Creo que le agarré odio a Carlos Johnson por quedarse tanto tiempo en tu blog. Enhorabuena.

J.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Bueno, J, ya entendí, no me sigas golpeando como si fueras Yves Montand en El salario del miedo. Pero aprovecho para ofrecerte una alternativa cada vez que me tarde en escribir: entra a Pasadizo Rosebud, para que descubras que junto a ti, en el escenario, hay un dinosaurio vivo.

Un abrazo.

Prismatico dijo...

Esta muy largo el post jeje, ritmo,ritmo, 1974 yo todavia no nacia. Salu2 estufa.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

¿Ritmo, ritmo? Señor Prismático, ¿qué entiende usted por ritmo?

Jaime dijo...

Obvio que de ritmo de prosa, nada de nada...