viernes, junio 08, 2007

José Cruz (primera parte)

Conocimos a José Cruz a principios de los ochenta, cuando él y otros jovencísimos escritores de canciones ofrecían recitales en el Foro Tlalpan. Nos sentábamos a escucharlos en tablones de madera, frente a un escenario a ras de suelo y sin decoración, con el aire frío que se colaba de la calle hasta nuestros pies y con las ganas de encontrar la crónica de nuestros veintitantos en historias bien contadas, en versos ciertos y acertados, capaces de flotar sobre la sencillez de una música fresca, sin pretensiones, rudimentaria, transparente, respirable.

Más tarde, a partir de 1986, nos convertimos en público frecuente de Real de Catorce, grupo fundado por Fernando Ábrego, Severo Viñas, José Iglesias (q.p.d.) y el mismo José Cruz. Ya entonces la banda se distinguía por la calidad de su música y porque, junto con Guillermo Briseño, Jaime López, Armando Rosas y Francisco Barrios, ofrecía una lírica atractiva, innovadora, cercana a la poesía aunque no necesariamente inmersa en ella.

Gerardo, mi hermano, recuerda con mucho cariño aquella época:

No sé cuántas veces habremos alternado con Real, pero siento como si hubiéramos compartido el escenario una vez a la semana durante dos años. No fue así, por supuesto; pero es que una sola vez con Real se convertía en muchas veces con Real.

Al poco tiempo de conocer a José, descubrí en él a un hombre con mucho cariño para dar y regalar. Recuerdo bien su manera de saludar y de conversar: siempre con la mirada puesta en los ojos de su interlocutor, sin distraerse.

En 1988, en su casa, se nos ocurrió crear un colectivo para grabar algo y participar así, de alguna manera, en las definiciones políticas de aquellos días. Me acuerdo que estabamos
Jaime López, Choluis, Gerardo Encizo, Rodrigo de Oryazabal, yo mero y el mismo José, por supuesto; pero tal vez olvido a alguien. Nada se logró, sin embargo. Por más que José intentaba organizarnos, eso se convirtió en un verdadero desmadre. No sé si alguien grabó la sesión. Espero que no.


Las letras de José son a veces decorosas, en momentos dignas y en ocasiones geniales. Su encanto se alimenta de una evidencia: el deseo de crear atmósferas nuevas y escenarios inéditos en la teatralidad de los ochenta. Sin embargo, o tal vez por ello, aún hoy, después de nueve discos, sigo quedándome con los tres primeros ábumes (Real de Catorce, Tiempos oscuros y Mis amigos muertos), no porque los considere superiores al resto sino porque en ellos se fija mi nostalgia y con ellos confirmo siempre la belleza de sus melodías (y creo, aunque no estoy seguro, que la melodía es la substancia que permite a una canción perpetuarse en la memoria de la gente).

Por otro lado, recordemos que Real de Catorce tuvo que resistir la condena de quienes, en esos días, se enfadaban y se rasgaban las vestiduras si alguien, al escribir una canción, no mencionaba el nombre de su colonia o si su historia de amor no sucedía en algún vagón del Metro.

-¿Qué es eso de humos bohemios y cigarrillos morados de la vieja Persia? ¡No, ‘ijo, cámbiale! Humos de Ruta 100 y cigarrillos ovalados de la vieja Portales. Además, esa colonia rima con carnales, ‘ijo, entieeeende, ‘ijoooo.

Cada generación tiene sus dictadores y sus sacerdotes, cuyo trabajo consiste en supervisar el cumplimiento de normas y preceptos del Comité de la Canción Comprometida (CCC).

A finales de los setenta, el CCC distribuyó entre los hacedores de canciones quenas, charangos, cajas, violines chamulas y flautas tucumanas... y ay de aquel que no gritara ¡adentro! después de describir la muerte de un obrero o un campesino, y ay de aquel que no le pusiera Violeta a su hija recién nacida, y ay de aquel que no cantara Alfonsina y el Mar para dormir a Violetita.

A partir de los ochenta, el mismo comité se vio obligado a admitir que el rock no era necesariamente un arma del imperialismo yanqui para someter la conciencia de Latinoamérica. Pero...

-Bueno, compañeros, está bien, dejemos que surja el rock, pero de algún modo habrá que insertar al género dentro del marco teórico de la lucha de clases. Levanten la mano quienes estén de acuerdo.

¿Qué pasó? Que el CCC empezó a pontificar de nuevo...

-¡Eso no es rock, eso no es blues, eso no es progresista, eso es comercial, eso es reaccionario, eso impide el avance del movimiento, compañero, y agrieta la frágil unidad de la clase trabajadora, con la que los artistas debemos caminar la historia, no se vale hacerle el juego a la burguesía, a ver, todos, levanten sus guitarras y sus armónicas, el canto nuevo vive y vive, la lucha sigue y sigue, el mes próximo, compañeros, todas las canciones surgidas de este comité deben decir sin ambajes que Ramón Aguirre es un pendejo, aquí les paso la lista de rimas: conejo, pellejo, reviejo, este… Bueno, ahí ya le cambian a verbos en infinitivo.

12 comentarios:

Prometeo dijo...

Toc Toc. Mensajote con Tigo como destinatario en mi blog.

José Cruz es y ha sido para mi vida una influencia mayúscula, espero no lo tomes como exceso de autopromoción pero para no poner un comentario gigante aqui mejor te invito a que lo leas aca

l i l i t h dijo...

Recuerdo con mucha envidia alguna vez que en un concierto José le cantó a una mujer una canción totalmente sensual sin separar sus ojos de los de ella.

Sus movimientos chamánicos para cargar de energía al auditorio, su preparación para subir a llevar a cabo el ritual.

Montones de recuerdos que se guardan bajo llave y se vuelven a ver en las tardes melancólicas.

Saludos!

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Lilith, una mujer que tiene entre sus libros favoritos Si una noche de invierno un viajero, es alguien cuyos recuerdos y sus gustos merecen la atención de todos los hombres. Y si para colmo se llama Lilith, mujer insumisa, nada le falta. Es diosa.

Y Prometeo, ya sabes, me siento profundamente halagado de que te tomes la molestia de leer mi bitácora.

Antonio Miranda dijo...

Hace ya algunas semanas que Raúl de la Rosa comentó en su programa de radio por los Senderos del Blues (donde por cierto te escuche la semana pasada) que José Cruz tenía problemas de salud, pero no comentó que le sucedía. Hoy, en una nota de la Jornada, me enteré que padece de esclerosis múltiple. Esta es una enfermedad crónica y neurodegenerativa que entre otras cosas causa debilidad muscular, falta de coordinación en los movimientos y dificultad para el habla.
En la nota se indica una cuenta bancaria donde se le puede ofrecer ayuda económica (Banco HSBC, cuenta número 4039 55 11 63 a nombre de José Cruz Camargo Zurita). Ojala que toda la gente que conoce y admira su trabajo lo apoye, y quienes no lo conocen también, por que Pepe va a requerir de mucha ayuda.
Un abrazo, Agus

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Antonio, unas preguntas difícil (por su carga de tragedia cercana). Como médico y científico, acaso puedas responderlas:

1. ¿Una enfermedad crónica es incurable?
2. ¿Toda enfermedad incurable es terminal?
3. ¿La esclerosis múltiple de José nos está anunciando ya un hecho irremediable para el corto plazo?

Antonio dijo...

Agus:
Voy a tratar de explicar un poco sobre este padecimiento de una forma coloquial, espero te sirva.
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica, esto quiere decir que dura mucho tiempo. Es una enfermedad que daña al cerebro y la médula espinal en la que se destruye la sustancia que cubre y protege a las neuronas provocando la aparición de cicatrices en placas, estas placas de cicatrices bloquean las señales que mandan los nervios y es lo que produce los síntomas en quien la padece. Principalmente se presenta debilidad y temblor de los brazos y las piernas, rigidez y espasmos musculares que dificultad en la coordinación de los movimientos y que causan problemas para caminar, tienen mucha fatiga y dificultad para hablar.
Desafortunadamente el daño es progresivo y, por lo tanto, empeora con el paso del tiempo. Existen varias formas, unas benignas y otras graves, y esto hace que la evolución de la enfermedad sea distinta en cada paciente. No hay cura en este momento; sin embargo, existen medicamentos que pueden retardar su progreso y se sabe que entre mas pronto se inicie el tratamiento a los pacientes les va mejor.
Desconozco cual es la situación de José en este momento, aunque me doy una idea por la nota de la Jornada. Lo mejor es que se ponga en manos de un neurólogo, ya que son quienes tratan este tipo de enfermedades. Por mi parte, si requiere terapia física yo le ofrezco que lo vean en el lugar donde trabajo.
Antonio

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Yo no sé, Antonio, si algún familia de José lea esta bitácora y estos comentarios. Pero tu propuesta queda.

Un abrazo a ti y a tus reinas.

Dog_save_us_from_God dijo...

Don Agustin, cuando el CCC continuó pontificando, el irónico del Arana, con ese olor de bolitas de Naftalina que siempre le acompaña editó un LP; Historia del Rock Nacional, donde en una original canción se queja:
-Como quieren que cante esos roncanroles, sí soy de San Gumaro de los hervores.
como quieren que toque en mi bateria esas canciones de porquería-

Como me rocordó esta entrega ese disco de Naftalina; incluido el arrivo de cantantes tropilocosos al rock, o al infortunado implante de la moda de quena, charango y bombo.
Oh y las mezclas de The Doors con mariachis!

Saludos.

l i l i t h dijo...

Vaya, estos son halagos y no chingaderas!!

Victor Castillo dijo...

Hola Master:

Antes que nada, una felicitación por su prosa, muy agradable, la vista lo agradece. Lo conozco desde sus trabajos con Mamá-Z.

Me declaro fan de esa agrupación, sé que no es lugar para hablar de sto, pero ni modo que lo hiciera en el artículo de Juan José Gurrola, jejeje.

Lo invitó a leer el artículo que escribí sobre Real de Catorce, aún no se había difundido el proceso de disolusión de la banda: http://cartaabierta-coltrane.blogspot.com/2007_04_01_archive.html

Creo que cada lunes le llega una invitación a Carta Abierta, mi Blog.

Pues me despido, no sin antes solicitarle información sobre dónde pueda acceder a todos los discos de Mamá-Z.

Suerte.

El Blues de la Estufa Divina dijo...

Víctor, ya buscaré la forma de hacerte llegar la basura de Mamá-Z.

Lilith, un beso.

Anónimo dijo...

Hola Antonio,

Gracias por esta cronica tan interesante. Curiosamente, como tu, tambien prefiero los primeros tres discos de Real de Catorce. Me acuerdo haberlos comprado cerca de la Alameda, en un lugar done ponian estos y otros discos contra un muro en la calle.

Estos tres primeros discos tienen un sonido muy especial, una produccion diferente de los siguientes. Yo diria que son mas jazz, mas osados en las exploraciones de sonido, sin ningun compromiso musical ni de direcion ni de concepto en cemento; son artistas que se dan placer de tocar juntos y de producir la musica que sienten. La letra y la musica son de muy alto calibre, cayendo un poco (para mi gusto personal) en el tercero.

Hay casi tres anos de espera entre el tercero y el cuarto disco. Escuchandolos de nuevo (cortesia del sitio oficial de real de catorce), siento que hubo un cambio de direcion. El sonido es distinto, mas agudo... las exploraciones musicales se quedan en las mismas fronteras (aun cuando esten bien ejecutadas)... es como si la musica ya no se adapte tanto a la letra sino el contrario. En vez de tener un universo distinto en cada pista, se comienza a tener un universo homogeneo, mas comercial, menos osado? ... me pregunto si esto no sera el concepto de Real de Catorce que tanto mencionan en las entrevistas en el DVD.

El DVD... no se cual sera su opinion pero creo que hubo demasiados planos de esta chica que se encuera a mitad en el concierto. Me hubiera gustado tenere mas planos de los musicos que de los efectos que hace esta musica sobre esta chica en particular (tal vez eso le pase a todas las chicas en sus conciertos) :) Creo que cada quien siente la musica de una manera personal y no necesito ejemplos de otras personas para sentir la musica. Hubiera sido mejor tener mas planos del publico y ver sus reacciones, un poco como en la pelicula Woodstock. Personalmente, el DVD me dejo frio. Guardo un mejor souvenir de un concierto de Real de Catorce en uno de los festivales de blues de la cd. de Mexico al final de los 80s...

Y el recuerdo y la escucha sin jamas me aburrir de los primeros tres discos :) Los otros... aun cuando sean interesantes y de buena calidad, no me dan la misma energia y impacto que los primeros... el cambio contra todo lo existente desde la primera escucha.

-jose