miércoles, octubre 14, 2009

Lo fugitivo permanece X

Fotografía tomada a las 02:00 a.m.
del lunes 22 de mayo de 2006,
al final del concierto de Grana Louise.


Atrás: Juan, Agustín Aguilar Tagle, Ingrid Schwamberger, Ezequiel Espósito Criscuolo, Eduardo Serrano Jasso, José Luis Aguilar Tagle, Pablo Brontese, Ignacio Espósito Criscuolo, Heriberto Arias y Guille Palacios. Adelante: Marie Álvaro Díez, Mariana Dávila, Daniela Orta, Gabriela Brontese, Grana Louise, Cllaudia de la Concha, Santiago Espósito Criscuolo, Nicolás Martínez Marentes y Octavio Herrero. De cuclillas: Raúl de la Rosa y parroquiano.


Un año y diez meses antes...

Viernes 9 de julio de 2004


Noche excelente en Ruta 61, con lleno total. Entre la concurrencia se encuentran Pedro Egea, María y Nicolás Martínez Marentes y Hernán Sililic.

Gabriela Mustarós nos anuncia que está embarazada. A ella le regalamos nuestras sonrisas y nuestra ternura. A Jaime Holcombe, padre venidero, le entregamos nuestro orgullo gremial por su participación en la fragua del futuro Dylan Holcombe Mustarós.

Hoy comienza a tejerse lo que luego se convertirá en el clásico de clásicos de Ruta 61: Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón.

Eduardo Serrano, dueño del lugar, está muy contento porque aparecen ya varias menciones en la prensa: DF, a dónde ir, El Huevo y La Jornada, entre otras publicaciones. De hecho, esta noche estuvo Raúl de la Rosa en el bar, y parece que muy a gusto: se echó tres vodkas con jugo de naranja y un plato de dedos de pollo.

Eduardo
platicó con Octavio Herrero y Jaime Holcombe sobre la inminente presencia de Betsy Pecanins en Ruta 61 (será en agosto de este mismo año).

¡Uy, la noche me salió cara, setecientos pesos! Pero es que yo pagué lo de Raúl y lo de un colombiano de cuyo nombre no quiero acordarme. Sin embargo, sé que podré negociar con Eduardo, quien ya comienza a agarrarme cariño.

2 comentarios:

Antonio dijo...

¡Qué lejano parece ahora, Agus, qué lejano!

Acá sigo,

Recibe un abrazo afectuoso

Agus dijo...

Me da vértigo, Antonio: el tiempo me da vértigo.