lunes, enero 19, 2009

Florilegio de alborotos X

Mi único tema es lo que ya no está
Y mi obsesión se llama lo perdido
Mi punzante estribillo es nunca más
Y sin embargo amo este cambio perpetuo
este variar segundo tras segundo
porque sin él lo que llamamos vida
sería de piedra.
José Emilio Pacheco / Contraelegía



Lo fugitivo permanece VI


El viernes 4 de mayo de 2006, durante el exquisito recital del quinteto Vieja Estación, tuve el honor de escuchar desde mi palco itinerante a Ezequiel Gustavo Espósito Criscuolo, autor, entre otras joyas, de 61 Poemas Borrachos, cuya música compuso al alimón con uno de sus dos hermanos, el guitarrista Santiago Espósito Criscuolo, para su ya clásico álbum Todo perro tiene su día. Esa misma noche, después de la música, nuestro amigo Fernando Lara cocinó para los desvelados y en mesa comunista un platillo que él llama Reliquias. Ahora, un año y ocho meses y medio más tarde, es decir, el sábado 17 de enero de 2008, la misma orquesta nos deleitó con el estrenó de dos nuevas piezas: Brillando para mí y Esta noche. En la segunda percibí delicadas evocaciones de Wayne Shorter e incluso autocitas o traslados (un poco del rocanrol de You´re wrong). Creo que el fenómeno de contagio entre piezas propias y ajenas es signo inequívoco del refinamiento y la agudeza alcanzados por la banda argentina. Sea como sea, el hecho de escuchar a Vieja Estación durante cuatro años seguidos me permite afirmar que he sido testigos directo y privilegiado del florecimiento y desarrollo de la mejor banda de rocanrol de la ciudad, una banda capaz incluso de explorar hoy nuevos campos de expresión.

Estamblues

Hace ya tiempo que mi amiga Maricarmen González Tavira terminó de leer Estambul, de Ohmar Pamuk. Maricarmen me preguntó que si yo también había llegado a la última página del libro. Le dije que no, porque desde entonces y hasta ahora la vida se me ha complicado. Sin embargo, ambos quedamos alegremente sorprendidos cuando descubrimos que estábamos con los ojos y el placer sobre las mismas páginas, las cuales contienen una exquisita y anti turística biografía de la tristeza, esa tristeza que Pamuk percibe en su ciudad natal, en sus habitantes y en su propia persona, nostalgia otomana muy cercana a la que en la Ciudad de México vivimos los nacidos antes de los sesenta (perdimos las calles, las glorietas, los tranvías, las colonias, la gente; hoy vivimos en una ciudad que no reconocemos, entre gente a la que no podemos ver como nuestra).

El libro de
Pamuk pudo haberse llamado Estamblues, como la bella novela de Haruki Murakami, Tokio Blues, cuyo título original es Norwegian Wood (claro, en japonés).

Chuck Berry Fields Forever II

En mayo de 1955, el joven Check Berry viajó a Chicago para hacer una prueba en los Estudios Chess (fue Muddy Waters quien recomendó al joven de 29 años con Leonard Chess). La intención original de Berry era mostrar su repertorio de blues, pero Chess se interesó más por algo que empezó a tocar, una simple tonadita campirana (lo que entonces llamaban, un poco despectivamente, hillbilly music)…

-¿Qué es lo que estás tocando, Chuck? -Este… se llama Ida Red. -Vamos a hacer una cosa, muchacho: el 21 de este mismo mes vienes y grabamos eso. Pero cámbiale el título, suena muy hillbilly… -Se me ocurre Maybellene… -Bueno, ahora suena a marca de cosméticos, pero está mejor.

Johnny Johnson al piano, Jerome Green (de la banda de Bo Diddley) en las maracas, Jasper Thomas en la batería y Willie Dixon en el bajo.

Dieciséis años después de que Chuck Berry grabara en Chess Records Sweet Little Sixteen, pudimos escucharlo en persona, en el Teatro del Ferrocarrilero. La fecha exacta: sábado 27 de julio de 1974.

A propósito, acabo de ver Cadillac Records, de Darnell Martin. Fue un querido amigo quien me hizo una copia de su propia copia pirata, y si acepté hacer una tregua dentro de mi guerra personal contra la piratería fue porque... porque me ganaron las ganas. En el pecado llevé la penitencia: el subtitulaje hace de la película una historia críptica y algo peor que un simple galimatías. Después de cada escena, Elisa y yo nos volteábamos a ver...

-¿Entendiste por qué está enojado Muddy Waters?
-Creo que porque Leonard Chess le confesó que está enamorado de Little Walter.

-¡No me digas! ¿Pero no fue porque Etta James admitió frente a Willie Dixon que sus vestidos entallados se los diseñó Chuck Berry?

-Tal vez. Pero el que está más enojado es Howlin Woolf... ¿Ves que le llevó flores a Leonard y a los pocos minutos ya estaban discutiendo de... antisemitismo?
-¿De eso discutían? Yo creí que no se ponían de acuerdo en ver quién se lanzaba por el Jack Daniels.

Un Lugar de la Mancha

Fui a comer a un lugar que no me gusta, a gastar dinero que no tengo, entre gente a la que no soporto (bueno, esto último no es difícil). Me refiero a Un Lugar de la Mancha, restaurante frecuentado por los no lectores de Cervantes, que son los sí lectores de Paolo Cohelo.

Se trata de un restaurante con dizque librería, ambientado para que los guanabíes refuercen en su alma-desesperada-de-ser la sensación de bonanza, refinamiento y cultura que tan felices los hace. Al buscar mesa en la pequeña terraza, mi mirada se cruzó con la de una mujer de mediana edad, guapa en su estilo y vestida con refinada y elegante discreción. Nos quedamos viendo mutuamente durante un larguísimo femtosegundo (milbillonésima parte de un segundo). ¿Nos conocemos? ¡Ay, no vaya a ser una antigua alumna! Si ya me reconoció, no tarda en brincar y dar de gritos de amor y alegría hacia su querido profesor de preparatoria. ¿Una mujer de mediana edad puede ser una antigua alumna? ¡Sí! Hoy, las mujeres que alguna vez me gustaron se parecen cada vez más a las amigas de mi madre, y las mujeres que ahora me gustan me ven con la ternura y la confianza con la que se miraba a S.S. Juan XXIII a principios de los sesenta.

Hice un esfuerzo por reconocer a esa misteriosa mujer: era doña Martha Sahagún.

Muertes estúpidas

En absoluto estado de ebriedad, un hombre de apenas 36 años intenta entrar a un bar. Los vigilantes ya lo conocen: es un vagabundo, pobre diablo, sólo viene a molestar y a robar las propinas. El hombre insiste en pasar, pero uno de los custodios del lugar lo golpea salvajemente. Pocos días después, el hombre muere en el hospital. Es Jaco Pastorius (1951-1987), a quien he estado escuchando atentamente desde hace varias semanas.

Hejira

Escribo estás líneas mientras por mis audífonos sale la bellísima voz de Joni Mitchel, que canta Coyote en el álbum que recoge el legendario concierto The Last Waltz, de 1979. La hermosa canción que nos entrega Joni pertenece a Hejira, de 1976. Quien toca el bajo en ese álbum es Jaco Pastorius.

Televisión

Hace uno o dos años, el canal 22 transmitió Aurélien, miniserie de 2003 dirigida por Arnaud Sélignac, basada en la novela que Louis Aragon publicó en 1945. En dicha serie, la gran cantante alemana Ute Lemper hace el papel de Rose Melrose, cuya conducta amatoria la convierte en la mala de la película: su chocante cinismo nos hace odiarla, y vemos en ella a todas las mujeres que disfrutan del sexo fuera de nuestra jurisdicción (es decir, todas). Durante la serie, uno se entera de las andanzas de este súcubo, de esta sabandija, de esta lamia retorcida: casada con el doctor Dr. Decoeur, Rose se vuelve amante de Edmond Barbentane, el igualmente cínico primo de Aurélien Leurtillois, uno de los dos personajes principales –el otro es Berenice, representada por Roman Bohringer, cuya belleza real ha sido en esta ocasión velada por los requerimientos de la historia: ella debe aparecer como una mujer no agraciada físicamente). La historia transcurre en los años veinte, y el art decó luce gracias a la iluminación elegida por Sélignac y su fotógrafo (Michel Mandero): algo semejante al Mélo de Alain Resnai (1986), aunque in tantos claroscuros, acaso por tratarse de algo hecho para televisión.

Louis Aragon

Leer a los surrealistas en la adolescencia es leerlos mal. Antes de los 18 se lee como se vive: sin orden, sin mapas, sin hilos conductores. Para colmo de torpezas, algunos nunca abandonamos ese sistema de conocimiento, que Jules Laforgue acaso aplaudiría:

-¡Método, método! ¿Qué deseas de mí? Sabes bien que he probado la fruta de la inconsciencia.

En 1887, Laforgue enferma de tuberculosis y fallece a los 27 años. Menciono el hecho para advertir que no se trata de un viejo cansado del rigor que exige el trabajo intelectual, sino de un joven simbolista irritado por el rigor de la realidad.

Quiero decir, pues, que muchos cometimos el error de leer a los surrealistas sin un mapa histórico y biográfico que nos permitiera distinguir entre la iglesia ortodoxa de Breton y la actividad menos rígida de poetas como Louis Aragon, quien ciertamente es un maestro del surrealismo… pero no hay que olvidar su estancia en el realismo socialista y sus descansos en todos sentidos con novelas como Auréliene.

miércoles, enero 14, 2009

Sed de blues

La sed de blues es el ansia por escuchar a los padres del género, a sus hijos y a sus nietos, a través de bandas talentosas y debidamente articuladas. Esta sed es un mecanismo esencial para el equilibrio del cuerpo en algunos seres humanos, y se produce por una significativa carencia de buena música en la calle durante tres días (del domingo al martes). Si la cantidad de blues baja de un determinado umbral, ciertos cerebros inducen la sed. La desbluesación (falta de blues en el organismo) puede causar problemas neurálgicos y alteraciones psicológicas.

¡Sacia tu sed
en la fuente del blues!

Miércoles 14 de enero
JAM SESSION
Si eres músico, súbete al escenario
con el Machy Madco Trío
y dale un sorbo a tu propio blues.
Sin cover

Jueves 15 de enero
El Charro
y Los Moonhowlers

No aúlles de sed, aúlla de placer
con la música de una banda extraordinaria.
Los jueves, las mujeres no pagan cover.

Viernes 16 de enero
Claudia de la Concha
y Un Perro Andablues

Ella regula la temperatura de tu cuerpo,
y ellos hidratan tu piel.

Sábado 17 de enero
Vieja Estación
¡Una banda que aumenta tu esperanza de vida!

SED DEL BLUES Y SERéIS FELIZ.

miércoles, enero 07, 2009

A veces, la noche nos da música.

Octavio Herrero y Santiago Espósito

El pasado fin de semana estuve en Ruta 61. El viernes 2 tocó Vieja Estación, y aún tengo en los oídos el dulce aroma de dos interpretaciones luminosas: Footprints (Wayne Shorter) e In memory of Elizabeth Reed (Dickey Betts). Por su parte, Las Señoritas de Aviñón dieron el sábado 3 cátedra de refinamiento e intensidad con Sólo soy yo (Octavio Herrero), Blue Bossa (Joe Henderson) y una nueva manera de hacer Blue Suade Shoes (Carl Perkins) -si me apuran, me olvido de Elvis y me quedo con esta nueva versión-.

Hay gente que se asombra de mi fanatismo por estas dos bandas, y adjudica mi entusiasmo a la amistad que mantengo con cada uno de sus miembros: descalifican a priori mis comentarios. Entonces, ya que soy de poco fiar, no me queda más que invitarlos a vivir personalmente la experiencia estética frente a ambos grupos, esa experiencia puramente musical que ocurre cuando uno u otro están de vena. Porque hemos de aceptar que, a veces, no ocurre la magia, sea porque el público no ayuda, sea porque el ánimo interno de los conjuntos no está dispuesto. Sin embargo, tanto con Las Señoritas como con Vieja Estación las noches desalmadas (sin alma) son harto raras.

Nota Bene: Los verbos de Las Señoritas de Aviñón deben conjugarse en singular (Las Señoritas dio un gran concierto...), porque se trata de un sustantivo singular (es el nombre de una unidad musical). Pero no puedo hacerlo, algo me lo impide. Ofrezco disculpas a la banda.

lunes, enero 05, 2009

Inventarium MMVIII (segunda parte)

2008, Annus Doloris
Segunda Parte

Absorvidos por Dios en 2008: Diego Martín Caeiro, Iván Lombardo, Sidney Pollack, Bo Didley, Alejandro Aura, Paul Newman y Harold Pinter, entre otros. A todos ellos, nuestro aplauso entusiasta durante su respectiva incursión atemporal a la esencia del universo. La eternidad es un hecho ineludible. Acaso se pierda la conciencia individual –a juzgar por las causas físicas de ésta-, pero de eso tampoco estamos plenamente seguros.

Febrero 2008. Deprisa Bordonaro Pardavé decide irse a vivir con su tío Bugalú Peniche a la Casa Grande. El miércoles 20 de ese mes, el Blues de la Estufa Divina (BED) sube Atlantis, de Donovan, en memoria de NSG.

Marzo 2008. La Iglesia del Buen Gerardo realiza la primera peregrinación a Acapulco, para mojar los pies en las aguas tocadas por NSG. Ya bien entrado el mismo mes, Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón entran al estudio instalado por Rafael Martínez Herrera en Ruta 61 para iniciar la grabación de Yo soy la mosca.

A diez meses se esos días, las nueve canciones del álbum han sido ya grabadas y mezcladas. Sólo falta la masterización, el diseño de arte y la impresión. Esto significa que Yo soy la mosca estará en manos de la gente a fines de febrero del año que comienza.

Abril 2008. Granà Louise vuelve a Ruta 61 y ofrece tres espléndidos conciertos (acompañada de Vieja Estación, conforme ordenan el rigor, la tradición y el buen gusto). Ese mismo mes, el BED sube Angel of the morning, interpretada por Merrilee Rush, para recordar a NSG. Aparece en nuestra vida el Groove (Citlaltépetl 9, entre Ozuluama y Ámsterdam), restaurante bar de Manuel Sekkel e Ignacio Espósito donde la música, el ambiente y la cocina se han convertido en uno de los mayores placeres de Bugalú Peniche y Deprisa Bordonaro Pardavé.

Mayo 2008. Comienza el rodaje de El Nachgeschmack de la Chimichanga, película estelarizada por Bugalú Peniche. Y para recordar dos años de eternidad de Carlos Sánchez (hermano mayor de José Luis Sánchez, tecladista de Vieja Estación), el BED sube Llegando a ti, de José Alfredo Jiménez. Por su parte y llegados de Bélgica, Luiz Márquez, Renato Márquez y Bruno Deneckere (The North Sea Coyotes) ofrecen tres bellísimos conciertos en Ruta 61. Días más tarde, Vino Louden, guitarrista de Koko Taylor, se presenta en el mismo lugar (acompañado, por supuesto, de Vieja Estación).

Junio 2008. Vuelve a Ruta 61 el Clásico de Clásicos: Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón.

Julio de 2008. El BED publica la letra y la primera grabación de Ya no es lo mismo, segunda canción compuesta por Bugalú Peniche en memoria de NSG. Por su parte, Ruta 61 celebra cuatro años de existencia con tres conciertos de Sharon Lewis (acompañada, claro, de Vieja Estación). El BED sube dos canciones interpretadas por Sharon: Leaves tremble on the tree y Pass you by.

Agosto 2008. Luiz Márquez escribe al BED sobre Stockhausen (de quien esta bitácora había hablado en tres ocasiones), y envía Crying in the mist (Llorando en la niebla), compuesta por el mismo Márquez y grabada en el Museo de Bellas Artes de Gante.

Octubre 2008. El BED publica Si yo, ve, viera yo vería, poema erótico del doctor Berenice Llora Deibis, y sube Txoria Txori, interpretada por su autor Mikel Laboa. En la misma entraga, aparece Voi che sapete che cosa è amor, de Las Bodas de Fígaro.

Noviembre 2008. Emiliano Ruiz y Los Reyes del KO se presentan por segunda occasión en Ruta 61. Más tarde, Steve James y Del Rey ofrecen un delicioso concierto en el mismo bar . John Malcovich come en el Groove. Esa misma tarde y en el mismo sitio, pero en otro momento, come Bugalú Peniche, quien ese mismo mes viaja a Acapulco para casar a Toufic Hanono y Ana Bertha Vélez, con el mar de fondo y en ceremonia profana.

Diciembre 2008. Después de dos años de ausencia, Male Rouge vuelve a Ruta 61. Coincide este regreso con la aparición de Las Cinco ya van a dar (¿La 5 ya va a nadar?), cuarteto femenino (Male Rouge, Claudia de la Concha, Adriana Larrañaga y Carmen Gómez Barroso) que se presenta por vez primera en el bar de Lalo Serrano. El cuarteto es conducido a buen puuerto por el bajista argentino Machy Madco, cuya banda introduce las dos tandas con música de Herbie Hancock y John Coltrane, respectivamente (Cantaloupe Island y Equinox). El BED anuncia la inminente llegada de Luiz Márquez a México. La presencia en nuestro país del músico radicado en Bélgica, no tiene como propósito ofrecer conciertos sino visitar a la familia. El BED sube Guardian Angel, de Bruno Deneckere, interpretada por The North Sea Coyotes. Innis Mòr, grupo de música inspirada en el mundo celtay liderado por Felipe Hartasánchez Frenk, toca por vez primera en Ruta 61. Su concierto es dedicado por entero a NSG. Suben al escenario varios invitados, entre ellos Marcela Frenk. Al otro día de ese concierto, a las orillas de Guanajuato, dentro de los restos de una antigua hacienda, Bugalú Peniche casa a su amigo Carlos Millán con la bellísima Astrid.

Para terminar 2008, el BED publica Tlacuiloco, obra plástica de José Contreras Bustos, creada en memoria de NSG. Y el 2 de enero de 2009, Octavio Herrero, Rafael Martínez y Bugalú Peniche terminan la mezcla de Yo soy la mosca.







sábado, enero 03, 2009

2008, Annus Doloris

Bugalú Peniche espera la entrada del 2009
Apachurra la imagen y disfrúta al Reverendo en todo su esplendor.


Inventarium MMVIII

ENERO

2008 comenzó el viernes 4 de enero, cuando a las 4 de la madrugada Bugalú Peniche perdió el sueño. Se levantó, tomo la guitarra y compuso Wichili McCoy. Días más tarde, Bugalú invitó a la Casa Grande a Santiago Espósito y Mauro Bonamico, guitarrista y bajista de Vieja Estación, para mostrarles esta primera canción en memoria de Nuestro Señor Gerardo (NSG). Entre vino y whisky, les expresó su deseo de que fuera la mejor banda de rocanrol de la ciudad la que grabara dicha pieza. Ellos, amorosos, aceptaron la invitación, así que el Reverendo Peniche no dudó en sugerirles que fuera el Polaco, cantante de la banda (Ezequiel Espósito), quien prestara su voz para cantar los versos a Gerardo. Para mayor gloria de NSG, Wichili McCoy ha quedado ya incluida en YO SOY LA MOSCA, el primer album musical en homenaje a un hombre indispensable. ¡Y para colmo de bienes, el CD está a uno o dos meses de ser lanzado al mercado internacional! Hablamos en serio: ya hay compromisos de distribución y de adquisición en Bélgica, Barcelona, Buenos Aires y Tulsa, Oklahoma.

Días antes de la creación de Wichili McCoy, Bugalú Peniche anunció el nacimiento de una nueva religion y la aparición de una iglesia. Desde el mero principio de año, quedó fundada la Iglesia del Buen Gerardo, y se llamó entonces a la primera misa: un concierto en homenaje a Gerardo Aguilar Tagle, en Ruta 61. Y para invitar a la liturgia no sólo fueron utilizados los nuevos medios electrónicos sino también los viejos: el miércoles 9 de enero, por ejemplo, Rodrigo de Oryazabal, programador y conductor de Radio Educación, y amigo íntimo de Gerardo Aguilar Tagle, dedicó un programa completo a la memoria del guitarrista de Mamá-Z. Al programa asistió como invitado especial el mismo Bugalú Peniche.

Y el verbo se hizo carne y sonido: durante la noche del 18 de enero de 2008, Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón rindieron sentido homenaje a Nuestro Señor Gerardo en Ruta 61. El lugar quedó abarrotado con la asistencia de 130 admiradores de Wichili McCoy. Algunas imágenes del concierto quedaron registradas gracias a las cámaras de video o los teléfonos celulares de Sandra Redmond, Jerry Damage, Marco Martínez y Judith Bravo.

Durante enero y febrero, llegan a la redacción de El Blues de la Estufa Divina (BED) multiples y variados textos, ora en homenaje al autor de Parir chayotes, ora como expresion de pésame a la familia Aguilar Tagle: Jerry Damage (Iguanas Suicidas), Edouard Perromat, Arturo Esparza, Cecilia García-Robles, Luz Roa Torres, Luz Aurora Aguilar, David Ortiz Canseco, Toufic Hanono, Carli Carabba (Bufones Dementes), Rebeca Alvarado (desde Tulsa, Oklahoma), Choluis (Trolebús), Pedro Miguel (La Jornada), Clara Huacuja, Gilles R. Aniorte (desde Chicago), Renato (Cazador de Tatuajes), Xavier Gaona (Las Señoritas de Aviñón), Ricardo Axel Márquez, Tania Molina (La Jornada), Judith Bravo (Tiempo Libre), José Luis Aguilar Tagle, Gabriela Marentes Garza, Sergio (The Phoenix), Víctor Castillo, Luis David Contreras, Marie Álvaro-Díaz, Iván Contreras, Pedro Egea, Chilanga Catastrófica, Sandra Redmond, Octavio Herrero (Las Señoritas de Aviñón), Héctor J. Fierro (Las Señoritas de Aviñón), Beatriz Aguilar Tagle (Los Hermanos Tarelo), Arturo Macías Limón, Adriana Bustamante, Alejandro Videgaray, Óscar Fernández Tenorio, Gerardo Meneses, Javier García (Las Señoritas de Aviñón), Mónica Michel, José Luis Sánchez (Vieja Estación), Juan Carlos Aguilar Tagle (Los Hermanos Tarelo), Rafael Vargas, Aquiles Argote, Gilda García Barona, Marugenia Sámano, Jazmín Tenorio, Ángel Tejeda y Alejandra Ortiz Canseco, entre otros.

martes, diciembre 09, 2008

Luiz Márquez en Mágico

Cuando podemos salir de los cuadros
o de los círculos o rutinas o qué se yo…
Cuando podemos ser, eso me gusta.
LM



Acabo de recibir carta de Luiz Márquez, líder del movimiento MEZCAL y miembro prominente de The North Sea Coyotes. Con su permiso, transcribo sus palabras a continuación:

¡Hola, estimado Agustín! Mira, aquí andamos… recordándote y saludándote. Aprovecho para disculpar el silencio y mi retraso en agradecer tu amable artículo. ¿Sabes? Hemos cruzado un par de tormentas, pero a Dios gracias seguimos de pie y como siempre tratando de ser. Saldremos en unos días hacia USA, para algunas sesiones. Al término de nuestro compromiso, viajaremos a México. Espero tener la oportunidad de encontrarte y de tomarme un café contigo. Ayer toqué con Bruno en Holanda, un poco lejos de casa, ya en la frontera con Alemania, un lugar muy agradable (¡solamente music lovers!). El jueves pasado toque con mi ensamble dos conciertos intensos en el Museo Real de Arte e Historia, en la ciudad de Bruselas. Estas dos últimas semanas comenzó a volar el águila. Así que ya estamos encarrilados nuevamente. Con estas palabras te mandó también uno de los temas que tocamos en México, Guardian Angel. Lo grabe con mi MD. El sonido no es excelente, pero es de corazón y trae la memoria de los buenos momentos que pasamos en Mágico hermoso. Aún no hemos grabado con los Coyotes, pero en 2009 vamos a hacerlo. Recibe un fuerte abrazo y mucha música. Por favor, da mis saludos a Lalo, a tu sobrinita y a todo el personal del Ruta. Luiz.

Me dice Luiz, en un segundo mensaje, que viene a pasar las fiestas decembrinas con su familia, así que sera difícil organizar por ahora un concierto en Ruta 61. Sin embargo, él regresa en mayo de 2009, para presentar obra suya con su ensamble. Estaremos pendientes. De cualquier manera, le he guiñado el ojo para ver si en algún momento del año próximo nos atrevemos a hacer algo juntos. Tengo ganas de montar con él y con Renato, su hijo, algunas canciones para Confieso que he soñado, el segundo disco en homenaje a Nuestro Señor Gerardo, quien este próximo 21 de diciembre cumple un año de haberse ido a vivir a los jardines de Tonatiuhichan. Porque NSG es un guerrero muerto en la batalla. Todavía no se convierte en ave, pero sé que más temprano que tarde se alimentará del néctar de las flores que brotan en la Casa del Sol.

Parte de mi respuesta

¡Luiz! ¿Vienen a México, entonces? Apenas lleguen, avísame y los invito a comer en un lugar agradable y de cocina exquisita: el Groove se llama. Hasta hace un año, ese lugar ofrecía comida austro-húngara y se llamaba Los Caprichos del Emperador, pero su dueña (una lindísima mujer llamada Renata) decidió traspasarlo a dos amigos míos, argentinos ellos, quienes lo convirtieron en un espacio acaso más à la mode pero igualmente bonito. Además, la música que se escucha en el Groove siempre me pone de buenas. Ya tendré el gusto de invitarlos a comer en ese lugar (donde, a propósito, acaba de estar John Malcovich, quien vino a México a dirigir una obra de teatro). Es muy fácil llegar: se encuentra en el número 9 de la calle Citlaltépetl, entre Ozuluama y Ámsterdad. ¿Cómo está Bruno? Fíjate que nos encontramos en Facebook (no sé si conozcas esta nueva manera de crear redes sociales). Dale mi saludo afectuoso. Un abrazo de larga duración, como los discos de nuestra adolescencia. Agus. P.D. Guardian Angel, lindísima, preciosa, chula de bonita. Con tu permiso, la subo a esta bitácora.

martes, diciembre 02, 2008

¡Vuelve Male Rouge a Ruta 61!

MALE ROUGE
Pasión al rojo vivo
4 y 5 de diciembre
Ruta 61

El pasado 26 de noviembre se cumplieron dos años de que
Male se despidió de Ruta 61 con un concierto memorable, acompañada de Vieja Estación y en medio de la admiración, el cariño y el agradecimiento de la gente. Ahora, volveremos a tener a Male.

Male Rouge, nacida en Buenos Aires, Argentina, es conocida por los parroquianos de Ruta 61 desde que el bar abrió sus puertas, a mediados de 2004. Venía ella de haber pertenecido al grupo Años Blues, y su talento fue inmediatamente aprovechado tanto por Eduardo Serrano como por Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón, bandas de casa que no dudaban en invitarla con frecuencia al escenario, para solaz y alegría de todos.

A Male podrás escucharla en vivo, lector hambriento, este jueves 4 de diciembre. Y al otro día (viernes 5 de diciembre) veremos a la misma Male unirse a Las cinco ya van a dar, quinteto de mujeres que tejerán sus voces para nuestro deleite y nuestra alegría.

lunes, diciembre 01, 2008

Una habitación propia

El pasado jueves 13 de noviembre tuve la oportunidad de asistir al nacimiento de un interesantísimo proyecto musical. Convocadas por Eduardo Serrano, cinco mujeres se reunieron en Ruta 61 con el propósito de encontrar puntos de confluencia y establecer un espacio colectivo para la manifestación entretejida de sus voces: Brenda Cifuentes, Adriana Larrañaga, Claudia de la Concha, Carmen Gómez Barroso y Malena Fonrouge.

Más que banda, será una troupe de escuinclas dispuestas a entretejer con música sus experiencias y sus habilidades. Y será Machy Madco -músico argentino radicado en México- el encargado de conducir la orquesta sobre la que ellas desplegarán sus alas.

El repertorio del quintento es variopinto: Janis Joplin, Koko Taylor –vía Susan Tedeschi-, Chip Taylor, T-Bone Walker, John Fogerty, Stevie Wonder, James Brown, B.B. King, Leiber y Stoller, Big Bill Broonzy (si hemos de adjudicar a alguien Rock me baby), Otis Redding (vía Aretha Franklin), Tom Hambridge, Steve Ray Vaughan, Little Richard, Cooley y Davenport (vía todo el mundo), Steve Winwood, Jagger y Richards, Robert Palmer, Bill Withers, Mack Rice (¿vía The Commitments?), Tracy Chapman, etcetera.

Y si bien hay blues en este proyecto, creo que el interés real del quinteto -a juzgar por su repertorio- es el de explorar las consecuencias del género a través de diversas expresiones musicales de la segunda mitad del siglo XX.

Escucharemos canciones entrañables, como Me and Bobby McGee, Voodo Woman, Wild Thing, Stormy Monday, Proud Mary, Superstition, I feel good, The thrill is gone, Hound dog, Rock me baby, Respect, Mr. Benz, It hurts so bad, Pride and joy, Miss Anne, Fever, Gimme some loving, Honky Tonk Women, Addicted to love, Baby what you want, Billie Jean, Ain´t no sunshine, Mustang Sally, Hard to handle, Hit the road Jack, In the midnight hour y I shot the sheriff, entre otras.

Tuve el atrevimiento de sugerir dos nombres para este colectivo femenino, pero creo que seré olímpicamente ignorado.

UNA HABITACIóN PROPIA
Cinco mujeres tejen sus voces

La frase hace referencia directa a un gran libro de Virginia Woolf (1882-1941), extraordinaria escritora inglesa asociada a los mejores momentos del feminismo histórico. A room of one´s own es el título original, pero la traducción al español nos permite captar la esencia y el sentido: Una habitación propia, ensayo sobre la necesidad de la mujer artista -Woolf se refiere a las escritoras- de obtener verdadera independencia para dedicarse a lo suyo.

Pero la habitación propia no es Ruta 61, sino el colectivo en sí. No se trata de decir: ¡Ahora tenemos dónde tocar, gracias a nuestro querido amigo (varón) Eduardo Serrano y a nuestro querido amigo (varón) Machy Madco! Porque entonces estaríamos repitiendo el conocidísimo esquema de las damas libres cuyos proyectos son concebidos, sostenidos y coordinados por caballeros. En este caso, ni Eduardo Serrano, ni Machy Madco ni quien esto escribe entrarán a la habitación propia (la soberanía y la libertad de cinco mujeres que, a partir de ese espacio conceptual ofrecen su manera de entender la música). Nosotros, los muchachos, seremos jardineros, choferes, perros guardianes, pintores de exterior, lava-ventanas, correveidiles. Eso y nada más.

Por otro lado, Óscar Fernández (baterista ex-miembro de la extinta Mamá-Z) me dice que Una habitación propia no funciona como nombre del proyecto porque, según él, pocos han leído a Virginia Woolf. Mi respuesta es inmediata: ¡Qué importa! Olvidémonos de Virginia Woolf, quedémonos con el concepto (una espacio de libertad e independencia para la expresión de cinco mujeres). Además, con esa lógica (la supuesta poca fama pública del libro de la escritora inglesa) muchos hubieran desistido de llamarse como se llaman:

1. ¿Cuántos habían leído a Dylan Thomas cuando Bob Dylan eligió ese nombre artístico?

2. ¿Cuántos habían escuchado a los bluseros Pink Anderson y Floyd Council cuando apareció Pink Floyd?

3. ¿Quién había leído a Aldous Huxley o a William Blake cuando surgen los Doors? (a propósito, sólo conozco a alguien que tenía entre sus libros una buena edición de The Doors of Perception: Nuestro Señor Gerardo, mi gemelo precioso, el líder y fundador de Las Moscas de Metepec recientemente fallecido). ¿Quién había probado entonces la mescalina? Lo más fuerte que yo probé en los sesenta fue un pastelito que se llamaba Castorcitos: pasados con Coca-Cola se volvía una experiencia psicodélica.

4. ¿Quién se ha acercado a Bardo Thodol, de Padma Sambhava (siglo VIII), el libro tibetano sobre el arte de morir, antes, durante o después de que Lennon cantara pasajes de él en Tomorrow Never Knows?

5. ¿Quiénes de los admiradores de The Velvet Underground han leído a Michael Leigh para saber de dónde viene el nombre de la banda?

6. ¿Quién se ha preocupado por leer David Coperfield, de Charles Dickens, para conocer a Uriah Heep, uno de sus personajes?

7. ¿Cuántos de los que tuvimos el primer LP de The Alan Parsons Project habíamos leído a Edgar Allan Poe? ¡Por lo menos haber visto alguna película de Vincent Price!

Lo que quiero decirte con esto es que el nombre de una banda debe reflejar de una u otra manera la personalidad de sus miembros, en este caso miembras (Fox dixit) Y creo que el nombre de un quinteto de mujeres debe hacer referencias a su condición de género, sin caer necesariamente en el activismo político ni en el chauvinismo a ultranza.

LAS CINCO YA VAN A DAR
Música desde el otro lado de la cama

Malena Fonrouge

El próximo 26 de noviembre se cumplirán dos años de que Male se despidió de Ruta 61 con un concierto memorable, acompañada de Vieja Estación y en medio de la admiración, el cariño y el agradecimiento de la gente. Ahora, volveremos a tener a Male.

Male Rouge, nacida en Buenos Aires, Argentina, es conocida por los parroquianos de Ruta 61 desde que el bar abrió sus puertas, a mediados de 2004. Venía ella de haber pertenecido al grupo Años Blues, y su talento fue inmediatamente aprovechado tanto por Eduardo Serrano como por Vieja Estación y Las Señoritas de Aviñón, bandas de casa que no dudaban en invitarla con frecuencia al escenario, para solaz y alegría de todos.

Claudia de la Concha

A Claudia la conocí en 2002, cuando Las Señoritas de Aviñón tocaban una vez por semana en el New Orleans. En aquellos días, ella participaba sólo en una parte del espectáculo. Claudia era entonces una muchachita tímida de voz apenas perceptible y de mirada escondida que, sin embargo, agradaba al público con su interpretación de The spider and the fly. Y desde entonces su voz comenzó a crecer, a madurar, a tomar forma, a cobrar un estilo.

Cuando
Ruta 61 abrió sus puertas, Claudia se integró a la banda Matera, sin dejar de cantar de vez en cuando con Las Señoritas de Aviñón. Pero Matera se desintegró y su cantante quedó a la deriva, sin más asideros que los que le ofrecieron ocasionalmente amigos que la admiran y la quieren profundamente (Lalo Chico, Octavio Soto, Vieja Estación y las mismas Señoritas de Aviñón). Gracias a esos momentos, demasiado esporádicos, los parroquianos de Ruta 61 pudimos satisfacer –así fuera frugalmente- el hambre que teníamos de Claudia. Sin embargo y para mayor gloria de la vida, ella reunió a varios músicos de prestigio y formó Un perro andablues, banda que dio su primer concierto el 4 de agosto de 2007.

Carmen Gómez Barroso

Carmen es una mujer de voz encantadora: dulce y apacible en la conversación, pero vehemente y vigorosa sobre el escenario. Con ella, los miércoles de jam session en Ruta 61 se han enriquecido significativamente (siempre gracias a la coordinación musical de Machy Madco). De ella supe por Elisa, mi sobrina, quien cierta noche llegó a la casa para decirme, con la sonrisa de la satisfacción absoluta: ¡Tienes que escuchar a Carmen! ¡Canta como hay que cantar!

Machy Madco

Fue el miércoles 19 septiembre de 2007 cuando conocí a Machy Madco, y desde entonces no me canso de repetir lo que alguna vez escribí sobre este bajista argentino: músico impecable, soberano del ritmo y la armonía, con un profundo conocimiento del valor de los silencios y de la pausa repentina, Madco es un músico que de veras sabe timonear, es decir, no es un bajista que se esconde y cubre las apariencias con simples marcas de tiempo, sino alguien que, con la pericia de los sabios, asume el compromiso de llevar a la banda de una orilla a la otra, sin grietas, sin naufragios, sin hacer agua, y aun se da tiempo de recrearse en la melodía, esa bendita conciencia plástica de la música.

Adriana Larrañaga

El principio de la historia musical de Adriana, por cuyas venas corren sangres argentina, chilena, uruguaya y peruana, coincide con su estancia de cuatro años en Argentina (1997-2001), donde formó parte de una banda cordobesa-porteña. Luego, al regresar a México –y sin dejar de cantar-, retomó su oficio de actriz (pertenece, a propósito, a una familia de actores). Actualmente, trabaja con su pareja (Edher Corte, músico también, excelente baterista) en la masterización de su primer disco (Xelba/Sound), un álbum lleno de fusiones y mezclas.

Me falta hablar de Brenda Cifuentes, así como de los músicos liderados por Machy Madco. Lo haré en la siguiente entrega.


jueves, noviembre 13, 2008

In Memoriam

Mitch Mitchel
(1947-2008)

lunes, noviembre 10, 2008

In Memoriam

Miriam Makeba
(1932-2008)

martes, noviembre 04, 2008

Método práctico para no sentir frío

Directamente desde Madrid…
¡Vuelven Emiliano Ruiz
y Los Reyes del K.O!

Ruta 61 / 7 y 8 de noviembre


Parece que nacieron juntos…
Sugar Blue


¡Tienen fuego en el culo!
Guitar Crusher

I just finished listening to Los Reyes Del K.O.
and it is SMOKING! Great tunes and great playing.
I love it. Good for you guys!
Charlie Musselwhite

¡No importa si hace frío! Sigue estos sencillos pasos y ríete del clima:

1. Utiliza ropa adecuada.
2. No te mojes más que para bañarte.
3. Resguárdate del viento en un bar de blues (en esta ciudad sólo hay uno).
4. Ingiere con tu bebida un exquisito platillo caliente preparado por nuestra chef Daniela Orta.
5. Dedícate a escuchar blues en vivo.


Te damos cobijo y calor desde el miércoles y hasta el sábado:

Miércoles 5 de noviembre
Jam Session con Machy Madco
¡Súbete al escenario con músicos de verdad!

Jueves 6 de noviembre
Blues y Sombra

Viernes 7 de noviembre
Emiliano y Los Reyes del K.O.
Abre: Las Señoritas de Aviñón
Cover: 150 pesos

Sábado 8 de noviembre
Emiliano y Los Reyes del K.O.
Abre: Vieja Estación
Cover: 150 pesos


¡Y prepárate para la semana siguiente,
porque la guerra contra el frío sigue!

Steve James & Del Rey
Hot Guitars, Cool Songs
Viernes 14 y sábado 15 de noviembre

miércoles, octubre 08, 2008

Te convido a creerme cuando digo 19 de diciembre


I

Entre café y pastillas de omeprazol,
güisquis y leche deslactosada,
vino tinto y pedacitos de manzana,
yo te quiero mujer
porque me ayudas a soportar
a este gobierno espurio y neoliberal,
que me ha obligado a desayunar,
en lugar de chilaquiles, All-Bran.
Gerardo Aguilar Tagle / 21 de junio de 20007


II

El domingo 1º de julio me voy a caminar del Ángel al Zocalo. Tengo la ilusión de encontrarme con todos, y luego refugiarnos en alguna cantina y , entre besos y abrazos, animarnos y sonreir. Bueno, ya saben, allá nos vemos. Vamos a andar.
Gerardo Aguilar Tagle / 21 de junio de 20007


III

El sábado 18 de diciembre de 1993, en casa de Paco Barrios, Gerardo nos sorprendió con un augurio que entonces pareció la baladronada de un borracho: Ya se viene el alzamiento de los indios, cabrones, y tenemos que estar con ellos.

Todos estábamos pasados de copas, y los pasillos y escaleras que nos sacaban del pent house del Mastuerzo se convirtieron en una estructura de Escher. Haus der treppen, dije yo mientras cruzaba el espeso bosque de mariguana. De cualquier manera y a pesar de nuestro estado de iluminación artificial, no entendimos lo que Gerardo estaba diciendo: ¿Alzamiento, indios? ¡Estás muy pedo, ya vámonos!

Quince días más tarde, nos amanecimos con la irrupción del EZLN en la cruda realidad de 1994. Ése era Gerardo: una cajita de premoniciones que se abría con alcohol.


IV

El 21 de junio de 2007, seis meses antes de abandonar su cuerpo y entrar en la eternidad (whatever that means), Gerardo dibuja y escribe en su bitácora Te convido a creerme cuando digo futuro, título que –por supuesto- alude a los primeros versos de la canción de Silvio Rodríguez y que, por eso mismo, es una declaración de optimismo y de esperanza… pero también una invitación a la resistencia.

Además de los dibujos en los que Gerardo retrató lo que sucedía en las calles en 2006, publicamos aquí un hallazgo reciente de Marugenia: un papel con la brevísima crónica de una tarde en el Sanborns de los Azulejos.

Muchos de quienes ahora leen estas líneas acaso rechacen –con la razón o con las vísceras- el empecinamiento y la toma de partido de mi gemelo precioso en aquellos meses (y hasta su muerte). Sin embargo, creo que todos debemos reconocer en Gerardo a un hombre ataviado con la verticalidad y la congruencia del espíritu honesto: tuvo muchas y diversas gracias, aunque las más notables fueron el optimismo, el vigor, la alegría y la vehemencia, virtudes que si en el adolescente y en el joven resultan conmovedoras, en el hombre de 52 años corren el riesgo de convertirse en objeto de burla y de conmiseración por parte de las buenas conciencias y de quienes ya decidieron que es más conveniente dejar las cosas como están.

Sea como sea, Gerardo vivió obsesionado con la posibilidad de una revolución. Pero no era un teórico ni un militante partidario, sino un fan kitsch: coleccionaba la revista Sputnik, leía con pasión textos del Che y dibujaba en los márgenes de su ejemplar del Manifiesto Comunista melenudos, mujeres desnudas, signos de paz y amor, la lengua de los Stones… y comentarios de aprobación. Recuerdo uno en especial, a la altura de un párrafo muy conocido:

Por su forma, aunque no por su contenido,
la lucha del proletariado contra la burguesía
es primeramente una lucha nacional.
Es natural que el proletariado de cada país deba acabar
en primer lugar con su propia burguesía.


Al lado de dicho párrafo, una frase muy de Gerardo, escrita con tinta violeta: ¡A Wilbur!
Es la vida de este hombre la que vamos a celebrar el próximo viernes 19 de diciembre, con la presentación oficial de Yo soy la mosca (disco con canciones de Gerardo) y la presencia de sus bandas ideales: Las Moscas de Metepec, Los Alacranes de Xiutepec y Las Cuijas. Además, dos invitados especiales: Flavia Josefina Ilizaliturri Landizeta y Bugalú Peniche.

Anota en tu agenda, lector sin memoria: viernes 19 de diciembre, Ruta 61.

domingo, septiembre 28, 2008

In memoriam

Otro grande cruza el río

Paul Newman
(1925-2008)
Esta tarde veré por enésima vez Cat on a hot tin roof.

sábado, septiembre 20, 2008

9 meses sin ti


Ya nada es lo mismo sin ti.
Nos vemos al rato.

1982 fue compuesta por Marugenia Sámano Valenzuela y Gerardo Aguilar Tagle con motivo del entonces inminente nacimiento de su hijo Jerry Damage.

Lo que se escucha es un ensayo en Ruta 61, en marzo de 2008. Bugalú Peniche enseña a Tomy Duane la estructura de la canción. Sin embargo, hay que advertir que en la versión que aparecerá en Yo soy la Mosca quien canta es Ezequiel Espósito, y las guitarras son de Octavio Herrero y Santiago Espósito. Así que esto es sólo un ensayo (que no cunda el pánico).

viernes, agosto 29, 2008

Carta y música de Luiz Márquez

Gante, Bélgica, a 29 de agosto de 2008

Estimado Agustín:

¡Hola! Espero que al escuchar y leer este mensaje todo se mueva como lo sueñas. Aquí te saludo. Mira que tiene rato que te quiero escribir, pero -como siempre- el tiempo nos devora a cada instante y sólo nos da oportunidad de hacer lo limitado para seguir de pie.

Quería enviar esto desde tu nota sobre Stockhausen.

Enlaces de Referencia

Stockhausen I
Stockhausen II
Stockhausen III

Sigue la carta de Luiz

¿Sabes? Yo trabajé dos años en el IPEM (Institute for Psychoacoustics and Electronic Music) en el Departamento de Musicología de la Royal Ghent University. Por eso estoy familiarizado con la música de Xenakys, de Stockhausen, de Julian Carrillo... No trabajo más con ella, pero sé de lo que se trata.

En el instituto sigue trabajando el Dr. Dirk Moelants, y él toca Viola de Gamba. A él lo conocí en el IPEM, y lo invité a grabar conmigo la pieza que te envío y la cual es composición mía. El título es Llorando en la Niebla. La grabé en el Museo de Bellas Artes de esta ciudad.

¿Por qué coincide? Por tu preocupación y reflexión por la muerte (la despedida). Espero te guste y te ayude hacer ligera la carga. Un abrazo y mucha música.

Luiz

PS: Por favor, da mis saludos a Lalo, a José Luis , a tu sobrina Elisa, a las Señoritas de Aviñón, a Vieja Estación y al personal del 61.

Mi respuesta a Luiz

¡Gracias, Luiz, por tus palabras y por el bálsamo de tu música! Llorando en la niebla es ungüento que alivia, y su pertinencia va más allá del placer físico. Al escucharla por enésima vez (llevo todo el día con ella), recuerdo al Chateaubriand de El Genio del Cristianismo: lo bueno es verdadero, y la verdad se muestra en la belleza; ética y estética se unen para alcanzar -para crear- a Dios. ¡Qué paradoja, Luiz! Llorando en la niebla se vuelve faro de halógeno y me ayuda a caminar en la bruma.

Y a propósito del instrumento del doctor Moelantz, déjame contarte que hace dos años compré un disco con música de Marin Marais (Pièces de viole, Vol. 2), interpretado por Jérôme Hantaï y Alix Verzier (quienes son acompañados en el clavecín por Pierre, hermano de Jêrôme). Marais es un francés de los siglos XVII y XVIII, famoso por su obra para viola de gamba y por su calidad interpretativa en dicho instrumento. Desde 1679 hasta su muerte, fungió como Ordinaire de la Chambre du Roy por la Viole de Luis XIV.

Imagina a Marais en la recámara del Rey Sol: tu tocayo desayuna envuelto en las nubes producidas por la viola de don Marin, y la música lo ayuda a sobrellevar una fístula en el ano (te recomiendo, a propósito, leer El culo de Luis XIV y su influencia sobre la historia de la música). Será porque este instrumento tiene la misma tesitura del violonchelo, y ello le permite generar una música profundamente melancólica, de dulzura incomparable, como para acercarse lentamente a la ventana, en un día gris de lluvia lenta, y recargar el rostro en el vidrio obnubilado; tejer pensamientos tristes.

Lo curioso es que las pequeñas piezas del alumno de Jean-Baptiste Lluly, así como tu hermosa Llorando en la niebla, logran conducirnos también al otro lado del corazón, ahí donde anida la más pacífica de las alegrías (supongo que por eso Luis XIV encontraba con Marais alivio a los dolores de su culo maltratado, y supongo que por eso mismo yo encuentro con tu regalo un consuelo a los tormentos de mi alma agrietada).

Mis besos y mis abrazos. Saludos a Renato y a Bruno.
Luiz Márquez, compositor y líder de Mezcal, movimiento musical basado en la fusión de raíces étnicas con el jazz, y en el uso de instrumentos como el huéhuetl, el teponaztle, las conchas de tortuga, los caracoles marinos y las ocarinas, entre otros. Después de diferentes experiencias musicales en Europa, Luiz Márquez decide regresar a sus raíces (México, sus indígenas, sus paisajes, sus costumbres, su música) y concentrarse en el Etno Jazz, donde fusiona la sofistificación de las ciudades y sus propias raíces indígenas. Su música es la clara relación entre el norte y el sur, donde la magia de la tradición y el blues se entrelazan remarcando la relación entre la naturaleza y el hombre. Hace apenas tres meses, en mayo de este año, Luiz Márquez ofreció en Ruta 61 tres bellísimos conciertos, junto con su talentoso hijo, Renato Márquez, y el genial compositor Bruno Deneckere (el trío se presentó como The North Sea Coyotes).

Dirk Moelants nació en Amberes (Bélgica) en 1971.

Cursó estudios de musicología en la Universidad de Gante y trabajó como investigador en el Instituto de Psicoacústica y Música Electrónica (IPEM) del Departamento de Musicología de la misma universidad. Otuvo el doctorado en 2002 con la disertación Un modelo de percepción del ritmo aplicado a la música del siglo XX. Fue
alumno de viola de Wieland Kuijken en el Conservatorio Real de la Haya.

martes, julio 22, 2008

La fiesta inolvidable

¡Es nuestro bar, es nuestro restaurante,
es nuestra música, es nuestro Ruta 61!



LAS SEÑORITAS DE AVIÑÓN VIEJA ESTACIÓN CLAUDIA DE LA CONCHA Y UN PERRO ANDABLUES CHARLES MACK MACHY MADCO LA DALIA NEGRA MALE ROUGE VÍCTOR MÉNDEZ Y DOMICILIO CONOCIDO CLAUDIA OSTOS PANGEA SAMMY BOY Y SUS BLUESMAKERS LARIFER HERNÁN HECHT Y X-PRESSION LALO CHICO CANNED HEAT PHIL GUY GILES COREY LUNA BLUES MUD MORGONFIELD GUITAR SHORTY KATHERINE DAVIS WILLY BIG EYES SMITH MOJO BUFORD REAL DE 14 JOSÉ CRUZ JAVIER BÁTIZ EL CHARRO Y LOS MOONHOWLERS COLECTIVO ZEBRA GUADALOOP WORK IN PROGRESS BILLY BRANCH JOHN MARKISS DEITRA FARR LUIS ROBINSON THE NORTH SEA COYOTES DAVE SPECTER CARLOS JOHNSON PEACHES STATEN LURRIE BELL SHARON LEWIS ÁNGEL DMAYO ROSY CERVANTES LOS PECHOS PRIVILEGIADOS BLUES Y SOMBRA VINO LOUDEN BETSY PECANINS GUILLERMO BRISEÑO FOLLAJE SALIDA DE EMERGENCIA GRANA LOUISE ALONSO ARREOLA ALEX OTOALA EMILIANO JUÁREZ Y LOS 3,000 HOMBRES LOS REYES DEL K.O. WALKING BLUES MAX CABELLO AKA ALAN DERBEZ FEDERICO LUNA RAFAEL HERRERA JAIME LÓPEZ LOS GATOS MONTSE REVAH ALEJANDRO MARCOVICH BIG BAND JAZZ DE MÉXICO HARLAN TORSON JEFFERY JAMES MARTY BLINDER MELVIN SMITH RADIO BLUES OSAMU MENÉNDEZ DEL WATER RIBAIBAL MATERA IVÁN LOMBARDO HEBE ROSELL SHIRLEY JOHNSON ZORA YOUNG LONNIE HARRISON SAM LAY NICK CHARLES MOSE RUTUES DON FUNK WICHILI McCOY LAS BLUSAS...

¡Ruta 61 cumple 4 años!

y con Sharon Lewis, vamos a celebrar en grande.


Protagonista central de los más explosivos espectáculos de blues de Chicago, Sharon Texas Fire Lewis (Fort Worth, 1952) está ligada a nombres fundamentales y fundacionales del género, desde Koko Taylor hasta Billy Branch, pasando por Son Seals, Robben Ford y Melvin Taylor, ya sea porque ella ha abierto sus conciertos o porque, incluso, ha sido integrante de sus bandas.

Asimismo, durante poco más de una década, su voz se ha escuchado en los clubes más importantes de Chicago (el Kingston Mines, el Buddy Guy’s Legends y el Rosa’s Lounge, entre otros) y en diversos festivales alrededor del mundo (en 1998, por ejemplo, realizó una larga gira por varios países de Europa con la Next Generation Band).

Entrado el nuevo siglo, Sharon se incorporó a la banda de Billy Branch (The Sons of the Blues), y el público pudo entonces comprobar la grandeza de su voz. Cada vez que se presenta en alguna ciudad del mundo, la crítica local manifiesta de manera entusiasta sus propios reconocimientos, como fue el caso, en marzo de 2001, de Liberec, ciudad checa que nombró a Sharon la vocalista del mes. En la misma capital del blues, el Chicago Reader otorgó a Lewis el Critics Choice que da este semanario a lo más relevante de la escena local.

Hoy, Ruta 61 puede decir con orgullo que un porcentaje importante de The Sons of Blues ha pisado su escenario: Billy Branch, Lurrie Bell, Carlos Johnson… y ahora Sharon Lewis.

Con el propósito de garantizar la calidad original de Sharon Lewis, la cantante estará acompañada por miembros de Vieja Estación, banda argentina que ha demostrado no sólo talento y calidad, sino, además, una sorprendente capacidad para sostener el alto nivel de músicos de la estatura de John Markiss, Billy Branch, Peaches Staten, Grana’ Louise, Dave Specter, Lurrie Bell, Carlos Johnson, Phil Guy y Deitra Farr, entre otros.

José Luis Sánchez, tecladista de Vieja Estación, no pierde el tiempo: aquí lo vemos protegido por Peaches Staten y Sharon Lewis.

Es conveniente hacer reservaciones anticipadas para cualquiera de los tres días, llamando a los teléfonos de Ruta 61: 5211-7602 y 5256-0667 (o escribiendo a eduardo@ruta61.com). El cover es de 200 pesos el jueves, y 250 pesos el viernes y el sábado.

Ruta 61, Avenida Baja California 281, Colonia Hipódromo Condesa, entre Culiacán y Nuevo León, a dos cuadras del Metro Chilpancingo.